
La directora de Vigilancia de la Salud, Andrea Ojeda, ha afirmado que el riesgo de propagación del hantavirus, tras un brote detectado en un crucero internacional, es considerado bajo a nivel global. A pesar de la letalidad del virus, Ojeda destacó que la transmisión entre personas es limitada y aseguró que Paraguay mantiene una vigilancia activa, especialmente en la región del Chaco, que es reconocida como zona endémica.
El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) está monitorizando de cerca el brote, el cual se relaciona con la cepa Andes del hantavirus, reconocida por su capacidad de transmisión entre humanos sin necesidad de contacto con roedores portadores. Investigaciones preliminares sugieren que el «paciente cero» ya estaba infectado al momento de abordar el crucero.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llevado a cabo una evaluación de riesgo tanto a nivel del buque como a escala global. Según la funcionaria, la evaluación apunta a un riesgo moderado en el crucero, mientras que a nivel mundial, el peligro de contagio sigue siendo muy bajo.
Ojeda también destacó las diferencias epidemiológicas entre regiones. En el sur de Argentina, la cepa Andes es endémica, a diferencia de Paraguay, donde la cepa presente no es la misma. En el territorio nacional, el Chaco es la única zona reconocida por tener como reservorio al roedor silvestre “laguna negra”.
El país ha registrado tres casos de hantavirus en lo que va del 2026, todos ubicados en la región del Chaco. Dos de estos casos se han confirmado en el departamento de Boquerón, mientras que uno más ha sido reportado en Presidente Hayes. La vigilancia activa y la atención de las autoridades continúan al pie del cañón para prevenir la propagación de la enfermedad.


