<br />Opytama detenida en la Comisaría 24a San Antonio.
Era guardia de seguridad y bombero voluntario a la vez.
Un trágico suceso conmocionó el barrio San Francisco de San Antonio, donde un joven bombero de 21 años fue asesinado a balazos mientras regresaba a su hogar. La víctima, identificada como Abel Antonio, fue interceptada por hombres en motocicleta cuando se encontraba junto a su pareja.
Según la madre del joven, Cinthia Núñez, Abel trabajaba como guardia de seguridad en una lomitería y, tras finalizar su jornada, acompañó a su novia a casa antes de ser atacado. “Le preguntaron si era Abel y al confirmar, le dispararon», aseguró su madre, quien lamentó la brutalidad del hecho.
Cinthia Núñez señaló que el ataque podría estar relacionado con dos hipótesis. Una sugiere que implica a la expareja de la novia de Abel, mientras que la otra apunta a que él podría haber estado involucrado en la incautación de drogas durante su trabajo. La madre también comentó que su hijo había sido atacado, aunque no observó marcas en su cuerpo que lo corroboraran.
La sospecha principal se centra en la expareja de la novia de Abel, quien ya presentaba antecedentes de problemas legales. La madre expresó su temor de que los celos fueran el móvil detrás del crimen, especialmente considerando que su hijo había comenzado una nueva relación hace apenas dos meses. Un acontecimiento que ha aumentado la angustia familiar es que la novia intentó borrar mensajes de su teléfono al ser interrogada por las autoridades.
En un giro en la investigación, Rocío Gianina R. P., la pareja de la víctima, fue arrestada bajo sospecha de complicidad en el crimen, luego de que su declaración sobre un ataque masivo se demostrara falsa. Un testigo contradijo su versión afirmando que solo un individuo en moto fue responsable del ataque, lo que sugiere que el crimen no estaba vinculado a un robo.



