El presidente Santiago Peña promulga una reforma histórica del transporte público
El presidente de la República, Santiago Peña, ha dado un paso significativo en la modernización del transporte público al promulgar un decreto que regimenta la Ley de Reforma del Transporte Público de Pasajeros. Esta nueva normativa se enfoca en la sostenibilidad y la modernización del sistema, impulsando la incorporación de buses eléctricos y tecnologías de bajas emisiones en los futuros contratos de concesión.
El Decreto Nº 5969 modifica la Ley Nº 7617/2026, estableciendo un nuevo modelo operativo para el servicio de transporte. A partir de ahora, las licitaciones deberán priorizar flotas que utilicen unidades eléctricas o tecnológicas que generen cero emisiones, sustituyendo así las antiguas unidades diésel que han dominado el sector por años.
En virtud del artículo 12 del decreto, la normativa establece que las políticas de transporte deberán considerar la electrificación como una estrategia clave para reducir la huella de carbono y la contaminación atmosférica. Este enfoque, aunque no califica la electrificación como “obligatoria”, la integra como un elemento fundamental en la planificación y operación de los servicios públicos de transporte.

El nuevo régimen introduce un “Plan de Implementación Gradual”, el cual determinará los plazos y condiciones para la transición hacia este modelo. Este plan incluye acciones como el cronograma de renovación de flotas y la reorganización de rutas, permitiendo a los transportistas existentes adaptarse y reconvertirse como proveedores en el nuevo esquema.
Para facilitar esta transición, se establecerán instrumentos financieros a través del Fondo de Promoción del Transporte Eléctrico. Los recursos podrán ser utilizados para la compra de buses eléctricos y la infraestructura de carga necesaria, en línea con el Plan Nacional de Transporte Eléctrico.
Los aspectos más destacados de este decreto incluyen la creación de nuevas estructuras institucionales para la planificación del transporte, la implementación de tecnologías de pago interoperables y la organización del servicio en unidades funcionales adaptadas a patrones de viaje. Con estas innovaciones, la administración pública y el sector del transporte buscarán mejorar la calidad del servicio y la sostenibilidad a largo plazo.


