
Una trabajadora del programa Hambre Cero fue desvinculada de su cargo en una escuela de Fuerte Olimpo, generando preocupaciones sobre posibles motivos políticos detrás de su despido. Marta Rolón Valdez, la afectada, había estado laborando como ayudante de cocinera en el internado Ñu Apua durante dos años, atendiendo a una población estudiantil compuesta principalmente por hijos de trabajadores rurales y comunidades indígenas.
Rolón Valdez expresó que no comprende las razones que justifican su salida y se mostró preocupada por la situación económica de su familia, que cuenta con cuatro hijos. «Los G. 1.200.000 que percibía son vitales para satisfacer nuestras necesidades. Este despido afecta mucho a mi hogar», comentó la trabajadora, quien también hacía uso de servicios médicos a través del Instituto de Previsión Social.
Según la denunciante, el despido podría estar relacionado con la visita de un candidato a la intendencia opuesto al actual gobernador, Arturo Méndez, quien apoya la candidatura de su pareja. «En el distrito la política está muy activa, pero mi familia solo busca trabajar para llevar comida a la mesa», argumentó Rolón Valdez, subrayando que las disputas políticas afectan desproporcionadamente a los más vulnerables.
Por su parte, Víctor Barreto, gerente departamental de Altair S.A., empresa responsable del programa, negó que la medida tenga motivaciones políticas, afirmando que se trata de una reestructuración destinada a mejorar la calidad del servicio. Barreto indicó que el contrato estipula que la empresa puede realizar despidos sin necesidad de una justificación específica.
La empresa Altair S.A., dirigida por Luis Mendoza, fue seleccionada para proveer almuerzos escolares en Alto Paraguay a través de un contrato que asciende a G. 46.584.872.280, garantizando el servicio hasta finales de 2027. Aunque el gerente insiste en que el despido busca mejorar la prestación del servicio, la controversia persiste, especialmente dado que la afectada era auxiliar y no cocinera principal, lo que plantea dudas sobre la impacto real en la calidad alimentaria del programa.


