La Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap) ha presentado su nueva máquina conocida como “exterminador de baches”, destinada a reparar los baches que son provocados por fugas en su infraestructura. Este anuncio se lleva a cabo en un contexto de críticas por la falta de mantenimiento y la responsabilidad compartida con la Municipalidad de Asunción, lo que ha convertido a la capital en un punto crítico de deterioro urbano.
Durante una conferencia de prensa en el barrio Santo Domingo, el presidente de Essap, Luis Fernando “Luifer” Bernal, aseguró que la empresa asumirá la responsabilidad de reparar los daños causados por roturas de caños y cambios de cañerías. Esto incluye asegurar que la capa asfáltica sea reparada de manera óptima tras cualquier intervención.

A pesar de calificar la presentación de la maquinara como un “logro histórico”, Bernal reconoció que el problema de fondo radica en la obsolescencia de la red de tuberías de la ciudad, que enfrenta una crisis de infraestructura. La situación actual no se limita a la reparación de baches, ya que la mayoría de las tuberías en la capital superan su vida útil y se encuentran en condiciones deplorables.
Características del “exterminador de baches”
La inversión en este equipo asciende a G. 2.307 millones, de los cuales G. 1.820 millones se destinaron a la compra de una máquina bacheadora, mientras que G. 487 millones correspondieron a una compactadora. Esta maquinaria avanzada promete acelerar el proceso de reparación, llegando a realizar cada intervención en tan solo 10 minutos, a pesar de que las estadísticas indican que existen alrededor de 100 caños rotos diariamente en Asunción.

Sin embargo, el avance significativo parece limitado frente a la problemática subyacente: cerca del 80% de la red de tuberías de Asunción es considerada obsoleta, una situación que Bernal atribuye al crecimiento urbano descontrolado. Según él, muchas tuberías que deberían haber durado entre 30 y 40 años ya sobrepasan los 70 años de uso, lo que genera una presión que ocasiona explosiones de cañerías.
Retos adicionales en la infraestructura urbana
La gestión del bacheo no es el único desafío que enfrenta la ciudad. En 2025, Asunción recaudó US$ 18,2 millones en tributos específicos para el bacheo, pero los resultados han sido decepcionantes. El desvío de recursos destinados a infraestructura pluvial por parte de administraciones anteriores ha agravado la situación, dejando obras inconclusas y aumentando el riesgo ante eventos climáticos extremos.

Con estas circunstancias, la incertidumbre persiste: ¿podrá el nuevo “exterminador de baches” ser la solución efectiva para una infraestructura que bien necesita una renovación integral tras tres décadas de negligencia?


