La organización reAcción Paraguay ha presentado un Ranking de Inversión Educativa (RIE) que busca evaluar la asignación de recursos destinados a la infraestructura escolar en 17 cabeceras departamentales y Asunción. Este análisis se fundamenta en el uso de fondos del antiguo Fonacide, actualmente conocido como Fondo Nacional de Alimentación Escolar (Fonae), que provienen del excedente energético de la represa de Itaipú, reservado en parte para la mejora de las instituciones educativas públicas.
Según los representantes de reAcción, la evaluación cubre el periodo de 2020 a 2025 y mide la capacidad de los municipios para canalizar los fondos públicos hacia las escuelas más necesitadas, priorizadas por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). En una escala de 1 a 100, se clasifican las inversiones en aulas, sanitarios, equipamientos y otros espacios escolares, con resultados que han revelado un panorama preocupante: el promedio de inversión fue de solo 14.2 puntos.

En los hallazgos más destacados, la Municipalidad de Fuerte Olimpo ocupó el último lugar del ranking, con una alarmante calificación de 1.4 sobre 100. En cinco años, de más de 1.850 millones de guaraníes que tenía disponibles, solo se invirtieron 98 millones en infraestructura educativa, beneficiando a apenas tres de las 37 escuelas más necesitadas. Por su parte, Asunción también se sitúa entre los peores casos, en el puesto 16, con solo 3.5 puntos, debido a que de más de 6.331 millones de guaraníes asignados, se ejecutaron solo 2.900 millones en obras y equipamiento.

La evaluación de reAcción indica que solo 13 de las 157 instituciones educativas más necesitadas en la capital recibieron alguna mejora en el último quinquenio. A pesar de que Ciudad del Este lidera el ranking con una mejor inversión, su puntaje aún se mantiene por debajo del umbral de 50 puntos, lo que resalta que las inversiones educativas son insuficientes en todo el país.
ReAcción concluye que la inversión en educación es crítica, advirtiendo que miles de millones de guaraníes están siendo mal utilizados, especialmente cuando los municipios no priorizan adecuadamente las necesidades educativas. Además, la dependencia de los ingresos del excedente energético de Itaipú para las inversiones en infraestructura educativa complica aún más la situación, especialmente ante los nuevos planes del gobierno de Santiago Peña, que podrían reducir aún más los recursos destinados a la educación.


