La calidad del posgrado en Paraguay en entredicho. Un informe reciente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) revela que solo el 5,1% de los programas de posgrado en el país cuenta con acreditación vigente, lo que plantea serias dudas sobre la calidad de la educación superior en Paraguay.
La Aneaes presentó hoy su informe sobre las ofertas de posgrado habilitadas en Paraguay. Según los datos, el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) ha autorizado un total de 1.970 programas que incluyen especializaciones, maestrías y doctorados.
De esa cifra, solo 101 programas tienen acreditación actualizada hasta el 2 de junio de 2026. Este bajo porcentaje subraya una preocupante tendencia en la educación superior, donde la mayoría de las ofertas carecen del respaldo que garantiza estándares de calidad académica.
El informe detalla que, en cuanto a la estructura de acreditación, los doctorados alcanzan un 5,8% de acreditaciones válidas; las maestrías un 5,1%; y las especializaciones un 5%. Resulta alarmante observar que las disciplinas de Ciencias de la Salud y Ciencias Económicas son las más representadas, mientras que Ciencias Sociales y Humanidades presentan la menor tasa de acreditación.
De las 85 instituciones que ofrecen programas de posgrado, apenas 20 cuentan con al menos un programa acreditado. A pesar de la preocupación por la calidad, el informe también destaca que, para los años 2025 y 2026, se han registrado 137 programas de posgrado en proceso de acreditación, lo que sugiere un interés creciente por mejorar la calidad educativa.
Las universidades privadas dominan la oferta de posgrados en Paraguay, con 1.264 programas habilitados. Sin embargo, solo un 4% de estos programas está acreditado. Comparativamente, las universidades públicas han habilitado 706 posgrados, de los cuales el 7,2% ha recibido acreditación.
El 29 de mayo, un grupo de científicos envió una carta al presidente Santiago Peña expresando su preocupación por la proliferación de “doctorados exprés” sin los debidos estándares de calidad. La doctora Fabiola Román, una de las firmantes, enfatizó la necesidad de contar con un sistema de acreditación eficaz para evitar la desvalorización de los títulos académicos.
El doctor Antonio Cubilla, asesor científico de la Presidencia, respaldó esta petición y sugirió que el Cones debería someterse a una revisión profunda para asegurar que se eliminen los posibles conflictos de interés, dada la composición de su dirección, la cual incluye a rectores de instituciones que son también jueces de sus propios programas.


