
Liz Cramer, presidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), ha analizado el estado del sistema financiero nacional en un contexto marcado por el crecimiento moderado y elevada incertidumbre en el primer trimestre de 2026. Cramer subraya que la prudencia y la adaptación son esenciales para mantener la estabilidad económica en un entorno tan cambiante.
La ejecutiva hace hincapié en la diversidad de indicadores económicos que deben ser considerados para una evaluación precisa. Aunque el primer trimestre muestra resultados positivos, la comparación con el año anterior revela una moderación en servicios y depósitos, destacando un desempeño robusto en el consumo, pero un notable estrés en el sector de la construcción.
La situación del agropecuario resulta, según Cramer, «muy buena», aunque afecta a los productores debido a la baja del dólar, que excede los ingresos esperados. La presidenta de Asoban señala la importancia de seguir de cerca la volatilidad del tipo de cambio y su repercusión en el costo de vida y en las decisiones económicas, considerando que este es también un año electoral en el ámbito municipal.
El impacto de una mayor entrada de dólares en la economía ha generado presiones adicionales sobre el tipo de cambio, afectando las expectativas de ingreso en el sector agrícola. A pesar de que la caída del dólar podría beneficiar a los exportadores en términos de precios de compra, Cramer advierte sobre el efecto de esta situación en la cadena productiva y los costos operativos.
Cramer llama a la prudencia en el manejo del negocio bancario, que se encuentra altamente apalancado. Alrededor del 12% del capital de los bancos está vinculado al sector agropecuario. Por lo tanto, la ejecución de estrategias responsables es crucial para asegurar la integridad del sistema financiero, que opera en gran medida con recursos de terceros.
Finalmente, la presidenta de Asoban enfatiza la relevancia de invertir en seguridad para mejorar la experiencia del cliente en el sector bancario, argumentando que si un negocio no puede garantizar esta inversión, debería reconsiderar su operación en el mercado.


