
Los habitantes de la compañía Cabañas, ubicada en Caacupé, enfrentan serias dificultades tras un fuerte temporal que dejó a numerosas viviendas sin energía eléctrica. La tormenta provocó un cortocircuito, lo que ha generado un creciente descontento entre los residentes afectados, quienes están consultando por los daños a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
Mariela Martínez, una de las vecinas de la comunidad, manifestó que la falta de electricidad ha impactado negativamente en la rutina diaria de las familias. La prolongada interrupción del servicio ha llevado a que muchos alimentos se echen a perder, lo que representa una carga económica significativa para los hogares de bajos recursos.
La situación se torna más crítica para aquellos que dependen de electrodomésticos esenciales, como refrigeradores y bombas de agua eléctricas. Martínez también advirtió sobre los peligros que enfrentan adultos mayores, niños y personas con enfermedades, quienes requieren un ambiente adecuado, especialmente ante las bajas temperaturas recientes.
Por su parte, el jefe regional de la ANDE en Cordillera, Luis Rodríguez, aseguró que las cuadrillas están trabajando arduamente para restablecer el servicio. «Estamos haciendo lo humanamente posible para responder a todos los pedidos», afirmó, en un intento por calmar las tensiones en la comunidad.
Sin embargo, los habitantes de Caacupé critican la lentitud en la respuesta de la empresa y advierten que los cortes de energía se han vuelto más frecuentes y prolongados. Esta situación pone de manifiesto las debilidades del sistema eléctrico y la capacidad de respuesta ante emergencias climáticas, una preocupación creciente entre los pobladores.
La comunidad de Cabañas espera una solución rápida y efectiva por parte de la ANDE, mientras continúan lidiando con las dificultades generadas por la interrupción del suministro eléctrico.


