
Un significativo operativo de seguridad se llevó a cabo el domingo por la noche, desplazando a 462 reclusos desde la Penitenciaría Nacional de Tacumbú hacia la cárcel de máxima seguridad de Emboscada. Este traslado se realizó con la participación de fuerzas policiales y militares, en un contexto de reorganización del sistema penitenciario del país.
El operativo comenzó a partir de las 22:00 y se inició con un amplio despliegue de agentes, quienes llevaron a cabo la movilización bajo estrictas medidas de custodia. Según los informes preliminares, todos los internos trasladados son condenados y la acción responde a las continuas crisis de seguridad y denuncias de hacinamiento que se han señalado en la instalación de Tacumbú.
El dispositivo incluyó la participación de varias unidades especializadas, destacando la Fuerza de Operaciones Policiales Especiales (FOPE) y la Agrupación Especializada, así como personal de la Dirección de Policía de Asunción. Además, fuerzas militares apoyaron en el proceso, asegurando el itinerario y la seguridad del trayecto hasta el nuevo centro penitenciario.
Este movimiento se desarrolló en un marco de hermetismo, dado el perfil de los reclusos trasladados, lo que generó un interés considerable en autoridades y medios de comunicación. Las circunstancias del traslado suponen la necesidad de un enfoque más riguroso en la administración del sistema penitenciario.
El Gobierno ha programado una conferencia de prensa para proporcionar información detallada sobre el operativo y sus objetivos. Este evento se llevará a cabo el lunes por la mañana y buscará aclarar los pasos que se están tomando para afrontar los problemas estructurales del sistema carcelario.


