Dionisio Amarilla, candidato presidencial del PLRA, vaticina encarcelamiento de Miguel Prieto y rechaza alianzas en 2028
En un giro contundente en el panorama político paraguayo, el senador liberocartista Dionisio Amarilla ha reafirmado su oposición a cualquier alianza entre el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el presidenciable Miguel Prieto, de cara a las elecciones generales de 2028. Amarilla, quien aspira a la presidencia del PLRA, no ha eludido la controversia y ha declarado que Prieto enfrentará procesos judiciales que lo llevarán a prisión antes de la cita electoral.
Durante varias entrevistas y publicaciones en redes sociales, Amarilla enfatizó que Prieto tiene un historial de problemas legales que han sido, según él, manipulados por el cartismo en colaboración con el Ministerio Público. «El esteño sabe que bajo mi dirección un liberal va a liderar la chapa y nadie se le compara a nuestra candidata en potencia, Beatriz Denis», afirmó Amarilla.
El senador también criticó la situación judicial de Prieto, sugiriendo que «50 causas abiertas no son un asunto menor». En una reciente entrevista en 780 La Mega, Amarilla fue tajante: “Con Miguel Prieto a la cabeza, no hay posibilidad alguna de alianza con el PLRA.»
Por su parte, Prieto ha restado importancia a la candidatura de Amarilla, señalando que la competencia por la presidencia del PLRA se centra entre Alcides Riveros y Ever Villalba, lo que deja a Amarilla fuera de la contienda. Este contraste es notable, dado que el año pasado, Amarilla había elogiado a Prieto, comparándolo con Lionel Messi entre los líderes opositores.

A medida que se acercan las elecciones, Amarilla también tiene en su radar a la política Beatriz Denis, hija del exvicepresidente Óscar Denis. A pesar de su interés en promover su candidatura junto al exintendente de Encarnación, Luis Yd, Denis ha dejado claro que su prioridad actual es buscar justicia y respuestas sobre el secuestro de su padre, rechazando los acercamientos de Amarilla.
El ambiente político se torna cada vez más tenso a medida que se desarrollan estas dinámicas de confrontación y desconfianza, lo que augura un futuro complejo en la política paraguaya de cara a las próximas elecciones.


