Titular: Jefe de Gabinete defiende polémicos decretos de inversión tras suspensión presidencial
Copete: Javier Giménez, jefe de Gabinete del Gobierno de Paraguay, se pronunció en defensa de los decretos que favorecían a la empresa Atome, incluso tras su derogación por parte del presidente Santiago Peña el 9 de junio. La controversia destaca tensiones entre el desarrollo industrial y la salud financiera de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
En una reciente entrevista, Javier Giménez subrayó que los decretos firmados en enero y modificados en abril estaban diseñados para generar previsibilidad en el mercado y atraer inversiones, buscando industrializar el excedente energético que Paraguay actualmente exporta a Brasil. Según él, la tarifa de US$ 30 por megavatio hora que se proponía a Atome no constituía un subsidio, al estar apenas por encima del costo de producción.
Giménez desmintió las preocupaciones de algunos gremios sobre un posible daño a la ANDE, argumentando que la tarifa establecida no representaba pérdidas. «Subsidio, por definición, es una tarifa por debajo del costo», aclaró. El jefe de Gabinete enfatizó la importancia de utilizar el 50% de la energía que el país exporta, promoviendo así la creación de industrias locales.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, se unió en defensa de los decretos, sugiriendo que su derogación impactó negativamente la imagen del país en el ámbito internacional. Riquelme manifestó que el verdadero problema radica en la necesidad de previsibilidad contractual y no solo en el precio de la electricidad.
Atome exigía una tarifa congelada por diez años, lo que lleva a Riquelme a afirmar que se deben buscar concesiones para facilitar inversiones estratégicas. Desde su perspectiva, el impulso a la inversión es crucial para el desarrollo económico del país.
Por su parte, Félix Sosa, presidente de la ANDE, se mostró en una posición delicada, enfrentando presiones del Gobierno mientras defendía la viabilidad financiera de la empresa estatal. Aunque desmintió rumores sobre presiones para la firma, Sosa se mostró crítico con el monto propuesto para la tarifa, señalando que no cubre los costos de producción y puede poner en riesgo la solvencia de la ANDE.
A pesar de la suspensión de los decretos, Sosa expresó su disposición a continuar el diálogo con Atome, sugiriendo la posibilidad de encontrar soluciones creativas que permitan avanzar en el proyecto. Sin embargo, destacó que el costo de generación eléctrica en Paraguay podría alcanzar hasta US$ 50/MWh para 2043, lo que complica aún más la propuesta de tarifa fija.
El impasse de Atome ha expuesto diferencias internas en el Ejecutivo, con Giménez y Riquelme centrados en el desarrollo industrial y Sosa preocupado por la estabilidad financiera de la ANDE. Mientras tanto, Atome evalúa su futuro en Paraguay en el contexto de su ambicioso proyecto de hidrógeno verde, que requiere una inversión de US$ 665 millones.


