
Cerro Porteño: Jefe de barra brava enfrenta prisión tras incidentes en el Superclásico
A raíz de los violentos incidentes ocurridos durante el reciente Superclásico entre Olimpia y Cerro Porteño, Luis Servín, uno de los líderes de la barra brava conocida como “Comando”, ha sido enviado a prisión en una cárcel de máxima seguridad. Este sábado, en una audiencia preliminar, su defensa argumentó que el levantamiento de un escudo antimotín, que llevó a su detención, tuvo como objetivo mostrárselo a un policía amigo y no como una afirmación de desafío hacia los rivales.
Los abogados De los Santos De Vaca y Yamira Tamara Servín solicitaron la libertad ambulatoria de su cliente, quien fue detenido en Luque y enfrenta cargos por perturbación de la paz pública y apología del delito. Según los defensores, las acusaciones no ameritan una pena superior a cinco años de prisión, en lugar del límite de diez años que podría contemplar el juez por las imputaciones.
Durante la audiencia, se discutieron los eventos que llevaron a la suspensión del partido, en los que se registraron disturbios tanto en la gradería norte como en las inmediaciones del estadio. Los abogados de Servín argumentaron que su cliente ha colaborado continuamente con la Policía Nacional en materia de seguridad durante los eventos deportivos, lo que contradice las acusaciones en su contra.
En relación al escudo antimotín, la defensa subrayó que Servín lo levantó para entregárselo a un policía conocido, identificado como Imaz. Según los abogados, Servín actuaba con la intención de calmar los ánimos de la multitud, y no con la intención de provocar a la hinchada opuesta. Además, alegaron que no estaba presente en la gradería durante los cánticos que se consideraron como apología del delito.
El juez Yan Paul López determinó que Servín permanecerá en la cárcel de máxima seguridad Martín Mendoza, en Emboscada. Esta decisión se fundamenta en sus antecedentes penales, que incluyen homicidio doloso y disturbios previos, y en la gravedad de los cargos que enfrenta.
Las cárceles de máxima seguridad, instauradas bajo este gobierno, albergan a individuos considerados peligrosos, como miembros de organizaciones criminales. En este contexto, Servín se une a la lista de prisioneros que incluyen a notorios delincuentes procesados por delitos graves, intensificando los cuestionamientos sobre la violencia en el entorno deportivo en Paraguay.


