El Consejo Nacional de Salario Mínimo (Conasam) ha comenzado la fase de definición para el reajuste del salario mínimo en Paraguay. Según el analista económico Almicar Ferreira, el país cuenta con un sistema estable para este ajuste, fundamentado en la inflación acumulada durante los últimos doce meses, números proporcionados por el Banco Central. Ferreira estima que el próximo reajuste se situará en torno al 2,4%, basado en el Índice de Precio del Consumidor (IPC).
La decisión que tomará el Conasam, compuesto por representantes del sector productivo, trabajadores y autoridades gubernamentales, debe ser presentada al Poder Ejecutivo antes de mediados de este mes. Una reunión programada para el próximo lunes 8 de junio abordará este tema crucial.
El cambio introducido en 2010
Ferreira destacó que antes de 2010, el método de reajuste se aplicaba cada tres años cuando la inflación alcanzaba el 10%, lo que resultaba en incrementos salariales significativos y acumulados. La reforma de 2010 cambió este enfoque, permitiendo ajustes anuales basados en la inflación acumulada del año anterior. Este modelo ha facilitado que los agentes económicos se adapten mejor a incrementos moderados, afirman expertos.
El analista consideró que el sistema actual es más permisible para los ajustes salariales graduales, lo que contribuye a la estabilidad económica y hace más factible absorber cambios menores en los ingresos. Con base en los datos del Banco Central hasta mayo, espera que el aumento sea del 2,4%, insistiendo en que no prevé variaciones significativas en esa cifra.
Salarios, productividad y mercado laboral
Según Ferreira, para que el incremento salarial supere el 2,4%, es necesario que se presenten condiciones excepcionales. Señaló que, en un mercado laboral en crecimiento, especialmente con la llegada de nuevas empresas, existe una mayor competencia por la contratación de trabajadores. Esto puede llevar a las empresas a ofrecer salarios superiores al mínimo establecido.
El economista advirtió también que el reajuste del salario mínimo, que afecta directamente al 8% de los trabajadores que lo perciben, genera repercusiones en los precios, creando un efecto dominó que impacta en toda la economía. Este fenómeno plantea preocupaciones sobre cómo los ajustes salariales pueden trasladar costos a la población en general.
Antecedentes de informalidad laboral y propuestas legislativas
Ferreira también aportó su perspectiva sobre un proyecto de ley que busca revisar la fórmula de reajuste salarial, el cual se encuentra actualmente en el Senado. Este proyecto, promovido por las senadoras Yolanda Paredes y Esperanza Martínez, aspira a incluir el IPC de alimentos y la productividad como factores para el ajuste salarial.
En Paraguay, el contexto laboral presenta desafíos significativos, con un alto nivel de informalidad que afecta a aproximadamente el 70% de la fuerza laboral, lo que limita la recaudación tributaria y la protección social. De cada cuatro trabajadores, solo uno cuenta con un salario fijo que se adscribe a la seguridad social, lo que denota la urgencia de abordar estas cuestiones en el marco de la política salarial del país.


