El Tribunal de Apelación Penal, Especializado en Crimen Organizado, ha confirmado la condena impuesta a Presentación Rivas Ávalos, conocida como «Ña Nena», por su participación en una red de trata de personas con fines de explotación sexual. En un fallo que refuerza la lucha contra este delito, Rivas Ávalos debe cumplir una pena de seis años de prisión, tras ser detenida en 2023 durante la operación Guaraní.
La sentencia de primera instancia, dictada por un tribunal compuesto por Pablino Barreto Alfonso, Juan Alberto Dávalos Bogarín y Anselma Inés Galarza Careaga, fue revisada por los jueces Paublino Escobar, Arnulfo Arias y Camilo Torres, quienes encontraron suficientes pruebas en su contra. La fiscal Juan Carina Sánchez Fernández lideró la acusación, que encontró sustento en testimonios de víctimas que se encuentran bajo protección en España.
El tribunal también impuso una pena de tres años a Rosineide Duarte Medina, la coacusada en este caso. Ambas fueron halladas culpables por la trata de personas, de acuerdo con el artículo 5°, inciso 1° de la Ley N° 4788 de protección integral contra la trata de personas. Esta sentencia resalta la importancia de proteger a las víctimas y de garantizar que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos.

Defensa rechazada por el Tribunal
Los abogados de Rivas Ávalos interpusieron una apelación señalando que la condena se basó únicamente en testimonios no verificados de supuestas víctimas. Sin embargo, el juez Escobar refutó este argumento, indicando que dichas víctimas, actuando como testigos protegidos, habían brindado sus declaraciones a las autoridades en España, lo que sustenta la validez de la evidencia presentada durante el juicio.
Los defensores también alegaron que no se probó la culpabilidad de Rivas Ávalos en el ámbito del conocimiento y dominio del delito. No obstante, el tribunal consideró que las pruebas indiciarias y el contexto de su conducta mostraban una planificación consciente del delito de trata. El tribunal desestimó otros agravios relacionados con la lógica de la sentencia y la presunción de inocencia.

Operación Guaraní y el proceso de explotación
La investigación reveló que entre junio y octubre de 2022, las víctimas, atraídas por promesas laborales, viajaron a España con la ayuda de Rivas Ávalos, quien también facilitó sus pasajes y asesoró sobre cómo atravesar los controles migratorios. Sin embargo, una vez en el país europeo, las víctimas enfrentaron una situación de explotación y deuda, que las obligó a ejercer la prostitución para saldar lo que les había sido prometido como un «trabajo» digno.
Con el respaldo de un grupo organizado que incluía a otros cómplices en Paraguay y España, las mujeres fueron captadas bajo engaños y luego sometidas a condiciones de explotación desmedidas, donde no solo se les negaron sus derechos, sino que se les restringió el acceso a servicios básicos como la atención médica.


