Este miércoles 1 de julio, Ponta Porã dio la bienvenida a la Carreta de la Salud de la Mujer, gracias al programa Agora Tem Especialistas, una colaboración entre el Gobierno Federal, el Gobierno del Estado de MS, Agesul, la Prefectura de Ponta Porã y Cosems. La inauguración tuvo lugar en el Horto Florestal.
Los servicios comenzaron el 26 de junio y estarán disponibles en la ciudad por un mes, ofreciendo atención especializada en la prevención y diagnóstico temprano del cáncer de mama y cérvico uterino. Durante este tiempo, se realizarán consultas, mamografías, exámenes complementarios y, cuando sea necesario, biopsias y remisiones a tratamientos.
El evento contó con la presencia del alcalde Eduardo Campos, el vicealcalde Patrick Derzi, la secretaria Paula Consalter Campos, la secretaria Dilma Silva, el secretario de Salud Daniel Kayatt, y el superintendente del Ministerio de Salud, Ronaldo de Souza Costa. Además, asistieron varios concejales, incluyendo a Jelson Bernabé, presidente del Concejo Municipal, y Vitor Carlos Neves, subprefeito de Itamarati.
El programa Agora Tem Especialistas es una apuesta del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para facilitar a la ciudadanía el acceso a consultas, exámenes y cirugías especializadas a través del SUS.
Durante su discurso, el secretario Kayatt resaltó la relevancia de la colaboración con el Gobierno Federal y mencionó que algunos criticaron al alcalde Eduardo por recibir al presidente en el municipio. Sin embargo, enfatizó que la salud es un tema que une a todas las ideologías. Anunció que a partir del próximo año, Ponta Porã contará con un programa de residencia médica con becas y destacó que este año se han destinado alrededor de 8,5 millones de reales para la salud.
Eduardo Campos, en su intervención, expresó su satisfacción al recibir iniciativas como esta, que demuestran que los organismos superiores se preocupan por el bienestar de Ponta Porã. También recordó que la licitación para la reforma de la clínica de la mujer está en curso y anunció una colaboración con el Gobierno Federal y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que aportará más de un millón de reales en equipos para la clínica.




