Rechazo de la Cámara Paraguaya de la Construcción a la resolución 296 del MEF
El presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, criticó severamente la resolución 296 emitida por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Según Heisecke, esta medida no representa una solución viable para afrontar las millonarias deudas del Estado con las empresas proveedoras del sector construcción, lo que ha llevado a un amplio rechazo por parte de las organizaciones del rubro.
Heisecke expresó que la normativa obliga a las empresas a asumir costos financieros significativos que no pueden soportar. Detalló que, considerando las tasas de interés que los bancos aplican, las empresas que financien al Estado terminarían recibiendo entre el 76 y 78% del monto original de sus facturas. «Bajo estas condiciones, esta herramienta no beneficia al sector constructor», afirmó el presidente de Capaco.
Demandas del sector ante el MEF
En un comunicado emitido recientemente, Capaco argumentó que la propuesta del MEF transfiere costos al sector privado, exige renunciar a derechos contractuales y crea una situación desigual, donde las empresas deben asumir los costos inmediatos mientras el Estado difiere sus pagos. La Cámara subrayó que es urgente regularizar la deuda y que la propuesta actual actúa como un castigo para quienes ya cumplieron con sus obligaciones.
Durante la misma entrevista, Heisecke también recordó que, hace meses, representantes del sector se reunieron con el ministro del MEF, Óscar Lovera, quien había prometido un desembolso de 150 millones de dólares entre abril y mayo. Este pago, según Heisecke, permitió la reactivación de obras en ese período, lo que facilitó que las empresas cumplieran con sus propias deudas.

Las expectativas del sector constructor están puestas en que el Gobierno continúe realizando desembolsos similares a los de los meses anteriores. Mientras tanto, el presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), Paul Sarubbi, también se manifestó en línea con Heisecke, coincidiendo en que la resolución del MEF no representa un avance en la reducción de las deudas y añade incertidumbre a la industria.


