La caída del dólar afecta gravemente al sector ganadero en Paraguay
La actual devaluación del dólar está generando serios retos para el sector ganadero en Paraguay, donde los productores enfrentan una disminución en la conversión de divisas. A pesar de que los precios de la carne nacional se mantienen altos a nivel internacional, los ganaderos están percibiendo un menor ingreso en guaraníes por la venta de sus animales debido a la baja en el valor de la moneda estadounidense.
El directivo de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec), Fernando Serrati, ha destacado que los precios de venta en el mercado internacional no reflejan el descenso de los montos que reciben los productores. Al cierre del martes, la cotización del dólar se ubicó en G. 6.360, una notable caída desde los G. 8.000 del año anterior.
Además, los ganaderos se enfrentan a incrementos en los costos de transporte debido al encarecimiento del combustible y a un aumento en los precios de insumos, que se cotizan en guaraníes. Este panorama ha llevado a elevar la presión sobre la rentabilidad del sector, ya que el costo de reposición de terneros también ha aumentado, influenciado por una menor disponibilidad en el mercado.

Incertidumbre económica y vacunación contra la aftosa
La baja del dólar ha suscitado inquietudes sobre su posible permanencia, un tema que Serrati considera que puede estar ligado a problemas de gestión gubernamental. Asimismo, resaltó que la abrupta caída de la moneda trae consigo una incertidumbre que complica aún más la actividad económica del sector.
Por otro lado, el empresario también se pronunció sobre la situación de la vacunación contra la aftosa. Subrayó que este problema ha evolucionado de ser un desafío regional a un reto global con el peligro de propagación desde áreas como África. Debilitar las medidas de inmunización podría tener consecuencias negativas para la salud animal, advirtió, enfatizando la importancia de mantener un control riguroso para asegurar la calidad de la carne paraguaya en el mercado internacional.
El estatus sanitario de los animales es vital, y países como Estados Unidos, Canadá, Japón y Corea continúan importando carne paraguaya que ha pasado por los protocolos de vacunación. Esto demuestra que la inmunización no es un obstáculo para acceder a nuevos mercados, según Serrati, quien concluyó que la prevención debe ser una estrategia prioritaria en la lucha contra la aftosa.


