
El gobernador del departamento Central, Ricardo Estigarribia, ha expresado su preocupación por la disparidad entre los logros económicos anunciados por el gobierno y la dura realidad que vive la ciudadanía. Durante una reciente intervención, afirmó que existe una “crisis económica” que no se refleja en las declaraciones oficiales y cuestionó la falta de propuestas concretas de la oposición.
Estigarribia, miembro del Partido Liberal, hizo hincapié en que los indicadores de estabilidad financiera resaltados por el gobierno de Santiago Peña no se traducen en mejoras para la población. “Es maquillaje para afuera. La gente raspa la olla para poder comer, y esa es la realidad de la calle”, señaló, añadiendo que los logros financieros no benefician a los sectores más vulnerables.
El gobernador también reveló que su administración ha dejado de recibir transferencias por G. 6.000 millones, lo que pone de manifiesto una crisis en la disponibilidad de recursos. “No tienen plata”, argumentó, subrayando que la existencia de deudas millonarias del Estado con sectores clave como las constructoras y las farmacéuticas evidencia la fragilidad económica real del país.
En el ámbito de la salud, Estigarribia mencionó la escasez de insumos básicos y la precariedad del sistema sanitario, que contrasta con los informes positivos del Ministerio de Economía y Finanzas. “Lo que siento es que el país va barranco abajo”, concluyó, aludiendo a la creciente demanda de camas de terapia intensiva y medicamentos que refleja la crisis del área.
Además, criticó fuertemente el programa “Hambre Cero”, cuestionando tanto la calidad de los alimentos como la transparencia adecuada en la gestión de los contratos. Según su opinión, muchos niños no acceden a alimentos en las escuelas debido a su inadecuada calidad, y estimó que un control más riguroso podría permitir un ahorro significativo en la cantidad de platos de comida desperdiciados.
En un contexto político desafiante, Estigarribia reconoció que la crisis del oficialismo representa una oportunidad para la oposición, aunque admitió que su propio partido también tiene una “deuda pendiente”. Hizo un llamado para que el Partido Liberal adopte una postura más firme y manifestó su inconformidad con la reciente salida del ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos. Según él, la situación exige cambios más profundos en el Gabinete del presidente Peña.


