
La selección paraguaya de fútbol no solo está marcada por los jugadores que la integran, sino también por una tradición artesanal que se manifiesta en el icónico poncho de 60 listas, elaborado por la artesana Rosa Segovia. Mientras millones de compatriotas esperaban la lista oficial de convocados, en su taller de Piribebuy, Segovia y su equipo trabajaban hasta 18 horas diarias para completar la pieza que acompañará a la Albirroja en su presentación.
El poncho, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, simboliza la rica herencia cultural de Paraguay y su relación con el fervor futbolístico del país. Segovia, quien lidera un grupo de tres artesanas, enfrentó el desafío de piensas que, al principio, incluía un poncho para cada uno de los 26 convocados, tarea que resultó inviable por las limitaciones de tiempo.
«El plan inicial era confeccionar uno para cada jugador, pero necesitábamos al menos seis meses para hacerlo. Somos pocas mujeres trabajando juntas, así que decidimos crear una única pieza», comentó Segovia. La confirmación tardía del diseño intensificó aún más la presión sobre su equipo.
Finalmente, se logró una obra única que incluye los nombres de los convocados bordados en el diseño, entregada recientemente a la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF). Además, Segovia anuncia la creación de un poncho especial para el seleccionador Gustavo Alfaro, destacando la dedicación y esfuerzo detrás de cada hilo tejido.
El poncho para’i de 60 listas posee una rica historia que data de la época colonial, cuando se comenzaron a gestar técnicas textiles que mezclaban influencias indígenas y europeas. Reconocido por su meticuloso proceso de confección, donde cada pieza puede demandar semanas o hasta meses de trabajo, este poncho no es solo una prenda, sino un símbolo de identidad nacional que sigue siendo amado y respetado.
Gracias a la labor de artesanas como Segovia, esta tradición continúa viva, transmitiéndose de generación en generación. En cada poncho elaborado, se preserva la historia, el esfuerzo y la creatividad de las mujeres paraguayas, reforzando la conexión entre cultura y pasión futbolística en el corazón del país.


