El arroyo Mburicaó representa un riesgo para los transeúntes en la avenida Artigas
La falta de barandillas en el puente sobre el arroyo Mburicaó, situado a la altura de la avenida Artigas y cerca del barrio Lombardo, ha generado alarmas entre los residentes y transeúntes de la zona. Esta carencia de infraestructura continua representa un peligro constante, especialmente durante los días de lluvia, cuando las precipitaciones intensas transforman el entorno en una zona crítica.
A pesar de que se han instalado postes de hormigón en el puente, la obra no ha sido finalizada, y actualmente solo quedan vestigios de un antiguo barandal de hierro. Esta situación pone de manifiesto la desatención municipal ante las necesidades de seguridad vial en un sector transitado.
Con la llegada de pronósticos de lluvias intensas en los próximos días, la preocupación crece. Cada vez que llueve, se forman raudales que cruzan la avenida, aumentando el riesgo de que peatones, incluso aquellos que no son conscientes del peligro, sean arrastrados hacia el cauce del arroyo.
Además de los riesgos que corren los adultos, la situación es especialmente alarmante para los niños que transitan por la zona. Muchos de ellos se dirigen a escuelas cercanas, lo que eleva aún más la urgencia de una solución.
Trágicamente, el país ha sido testigo de incidentes fatales relacionados con caídas en arroyos provocadas por lluvias intensas. Un caso reciente en San Lorenzo subraya esta realidad, donde un menor de 12 años perdió la vida después de ser arrastrado por un raudal, un evento que revive la necesidad de intervenciones eficaces en puntos críticos como el puente del arroyo Mburicaó.
Los residentes y padres de familia claman por acción inmediata por parte de las autoridades para asegurar la integridad de todos los que transitan por esta peligrosa área. La seguridad vial debe ser una prioridad, y el tiempo corre en su contra.


