Tensión en el sector energético: Disputa por tarifas entre Atome y ANDE
La disputa entre el jefe de Gabinete, Javier Giménez, y el ministro de Industria, Marco Riquelme, con el presidente de la ANDE, Félix Sosa, ha puesto en jaque la futura tarifa de generación eléctrica en Paraguay. Con proyecciones de aumento en los costos, Atome demanda una tarifa fija que se presenta como insostenible según analistas del sector.
El análisis surge tras la revelación de Sosa sobre un aumento gradual en el costo de generación eléctrica, que podría alcanzar los US$ 50 por MWh en 2043. Ante esto, Atome PLC, enfocada en establecer una planta de fertilizantes verdes en Villeta, busca garantizar una tarifa fija de US$ 30 por MWh durante 15 años. Sin embargo, expertos advierten que el cumplimiento de dicha solicitud podría ser técnicamente inviable para la ANDE.
El año 2027 surge como un punto crítico, ya que la tarifa trienal con Itaipú finaliza en 2023, sin claridad sobre los nuevos costos que se establecerán. Se prevé que los precios se ajusten de acuerdo con el Anexo C del Tratado de Itaipú, lo que plantearía un incremento en los costos para ANDE. Este cambio podría impactar dolorosamente en el modelo financiero propuesto por Atome.
A más largo plazo, en 2026 expira el Acuerdo Operativo con Brasil que privilegia a ANDE en la adquisición de energía de Itaipú, una situación que podría obligar a la empresa a lidiar con tarifas más elevadas. Según analistas, no es factible establecer tarifas fijas por una década, dado que están sujetas a variaciones que dependen del mercado.
Atome, cuyo proyecto está presupuestado en unos US$ 665 millones, ya disfruta de beneficios bajo el régimen de zona franca, lo que incluye un bajo impuesto sobre ingresos de exportación. Sin embargo, el contrato que firmó con la noruega Yara International para vender el 100% de su producción durante 10 años ha suscitado interrogantes sobre su compromiso con el mercado interno paraguayo.
La comparación entre el consumo energético de la industria y el que requeriría Atome para su planta también se ha planteado. La industria nacional utiliza aproximadamente 1.000 MW, mientras que se estima que Atome demandaría un 10% de esto, generando así un menor impacto en el empleo local.
Frente a esta controversia, el analista propone una solución que involucra un esquema de tarifas nocturnas, permitiendo a ANDE vender energía a costo durante horarios con menor demanda. A cambio, se sugiere que Atome invierta en sus propias fuentes de energía alternativa.
Por su parte, el representante de Atome en Paraguay, James Spalding, ha expresado la necesidad de un acuerdo «previsible» y estable, enfatizando la importancia de la seguridad jurídica para cumplir con las obligaciones financieras del proyecto en una década. La empresa a la espera de una nueva propuesta formal de la ANDE, continúa negociando en un clima de creciente tensión.


