Incautan droga y celulares en el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú
En una reciente requisa en el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú, se encontraron sustancias prohibidas y dispositivos móviles, lo que pone en evidencia los problemas de control interno que enfrenta este penal, a pesar de su clasificación como establecimiento de máxima seguridad.
Durante una operación realizada por guardias penitenciarios en el módulo 6, se confiscó una bolsa de polietileno conteniendo cocaína y marihuana, además de cinco teléfonos celulares. El hallazgo subraya las continuas dificultades en la administración y seguridad del penal.
Inmediatamente después de la incautación, la Comisaría 8ª de Minga Guazú fue alertada y los agentes se trasladaron al lugar, donde fueron recibidos por el director del establecimiento, el general de división retirado Saúl Hugo Salinas González. Esta visita de las autoridades policiales busca abordar la situación crítica que se vive en el recinto.
El Departamento Antinarcóticos de la Policía Nacional también intervino, llevando a cabo pruebas de campo que confirmaron la presencia de 68,2 gramos de cocaína y 91,3 gramos de marihuana. Los resultados positivos intensifican la preocupación sobre la circulación de drogas en este centro, que debería funcionar bajo estrictas normas de seguridad.
El fiscal especializado en narcotráfico, Elvio Aguilera, fue notificado de la situación y ha ordenado que todas las evidencias recolectadas sean remitidas a la unidad fiscal correspondiente para continuar con la investigación. Este procedimiento es fundamental para determinar las responsabilidades y posibles complicidades internas.
A pesar de ser calificado como un establecimiento de máxima seguridad, el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú ha enfrentado serios problemas desde su apertura en cuanto a control y vigilancia. Estos desafíos han llevado a que se registren más fugas que en otros penales de la región, incluyendo la Penitenciaría Regional de Ciudad del Este.
La situación plantea interrogantes sobre la eficacia de las medidas de seguridad implementadas y la capacidad de las autoridades penitenciarias para garantizar el control en el interior del penal. La comunidad espera respuestas y acciones concretas para prevenir que estos incidentes se repitan en el futuro.
El caso resalta la necesidad urgente de una revisión estructural de los sistemas de seguridad en las cárceles del país, donde la problemática del narcotráfico sigue siendo un desafío constante para las autoridades. La lucha contra el tráfico de drogas en los recintos penitenciarios ha demostrado ser una tarea compleja y multifacética.


