
Pobladores del barrio Daniel Escurra en Caacupé han expresado su descontento por lo que consideran sobrefacturaciones en el servicio eléctrico proporcionado por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). Según los residentes, este problema persiste desde hace varios meses, y a pesar de sus constantes quejas, no han recibido respuestas satisfactorias de la institución.
Daniel Vargas, un habitante de la zona que actualmente reside en Asunción, relató que se encarga del pago del suministro eléctrico de la vivienda de su madre. Describió la situación como «un calvario», resaltando que los inconvenientes comenzaron en enero, sin que la ANDE haya ofrecido solución alguna. Vargas también señaló la escasez de personal encargado de tomar lecturas de los medidores, lo que podría ser un factor que contribuye a las irregularidades en las facturas.
Los testimonios de los afectados indican que las facturas eléctricas, que antes fluctuaban entre G. 145.000 y G. 350.000, han alcanzado cifras alarmantes, oscilando entre G. 2.500.000 y G. 3.500.000 en los últimos meses. Este aumento representa un grave perjuicio para las familias del barrio, especialmente para aquellas de escasos recursos que no pueden afrontar dichos montos.
Ante la falta de atención por parte de la ANDE, Vargas no descarta una movilización hacia la sede central de la entidad para exigir una explicación y una solución a las facturaciones irregulares. La situación ha generado un creciente malestar en la comunidad, que busca ser escuchada.
Intentando obtener una respuesta institucional, este medio intentó contactar al presidente de la ANDE, ingeniero Félix Sosa, sin éxito hasta el momento. Se espera que la entidad se pronuncie sobre estas denuncias que demuestran la ineficiencia de su sistema de facturación y atención al usuario, en medio de cuestionamientos sobre el manejo del servicio eléctrico en el país.


