
La Policía Nacional llevó a cabo un operativo en el barrio modelo San Francisco, realizando cinco allanamientos simultáneos con el objetivo de desarticular dos facciones criminales, conocidas como Calavera y Anticalavera, que han generado preocupación en la comunidad a raíz de la disputa por el control en la venta de drogas.
El despliegue fue dirigido por el Departamento de Control del Crimen Organizado, cuyo líder, el comisario Rolando Benítez, señaló que la acción busca “sacar de circulación a personas que están creando zozobra en el lugar”. Según su testimonio, la seguridad y tranquilidad del barrio se han visto seriamente comprometidas por estas organizaciones.
Como resultado de las intervenciones, las autoridades lograron la detención de dos individuos y la incautación de un arma de fuego, una réplica de la misma, así como varias sustancias sospechosas que están bajo análisis por el Departamento Antinarcóticos. Estos hallazgos son considerados vitales en la lucha contra el narcotráfico en la región.
Sin embargo, uno de los aspectos más alarmantes que mencionó el comisario Benítez fue el aumento en la implicación de menores de edad en estos actos delictivos. “Lastimosamente, en estos casos, en su mayoría son menores que caen en adicciones y, bajo los efectos de estas sustancias, salen a cometer algún hecho punible”, expresó con preocupación.
La Policía Nacional continuará sus esfuerzos para recuperar el control de esta área y proteger a la comunidad de la creciente violencia relacionada con el narcotráfico, subrayando la importancia de abordar el problema en sus raíces, especialmente la correcta intervención en casos que involucran a menores.


