El Gobierno promulga nuevos decretos que regulan energía para industrias convergentes
En un movimiento significativo, el presidente Santiago Peña ha promulgado los Decretos N° 5860 y 5861, que introducen modificaciones importantes a la regulación de las «Industrias Convergentes» y los proyectos de «Energía a X». Estas nuevas normativas tienen como objetivo ajustar los precios de la energía y establecer un límite de potencia de 250 MW, en un esfuerzo por prevenir un posible colapso energético y atenuar las preocupaciones económicas expresadas por sectores técnicos y por el Sindicato de Trabajadores de la ANDE (Sitrande).
La iniciativa gubernamental fue impulsada tras los hallazgos de una Mesa Técnica, conformada por representantes del Ministerio de Industria y Comercio, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y varios gremios de funcionarios. Esta mesa concluyó que era esencial revisar las condiciones tarifarias a la luz de la situación actual del Sistema Interconectado Nacional.
Revisión de tarifas: El fin de los subsidios ilimitados
El Decreto N° 5860 establece una estructura tarifaria renovada para las “Industrias Convergentes”, con una vigencia de hasta 15 años. Esta nueva regulación diferencia los precios según los niveles de tensión y el uso durante las horas pico. Por ejemplo, la tarifa para energía en Muy Alta Tensión (220 kV) se ha fijado en 0,03725 USD/kWh en horarios de mayor demanda, mientras que la potencia reservada fuera de ese rango costará 3,51 USD/kW-mes, marcando un cambio significativo respecto a precios anteriores.

Asimismo, para el nivel de Media Tensión (23 kV), las tarifas son aún más elevadas, alcanzando hasta 10,84 USD/kW-mes en horarios de mayor consumo.
Contención del crecimiento de “Energía a X”
En paralelo, el Decreto N° 5861 impone restricciones al crecimiento desmedido de proyectos de gran escala, también conocidos como «Power to X». Este decreto establece que la disponibilidad de energía eléctrica para estas industrias estará limitada, con el fin de evitar que el consumo elevado comprometa el suministro a residencias y la industria tradicional.
La normativa especifica que la suma de potencias reservadas para el Grupo de Consumo de “Energía a X” en Muy Alta Tensión no deberá superar los 250 MW, una medida que responde a las advertencias sobre un posible “apagón hidroeléctrico” en el futuro.
Los nuevos decretos cuentan con el respaldo de los ministros Marcos Riquelme (Industria y Comercio), Gustavo Villate (MITIC) y Claudia Centurión (Obras Públicas y Comunicaciones). Con este enfoque, el Gobierno busca desactivar un conflicto que amenazaba con movilizaciones del Sitrande, que había calificado las políticas energéticas anteriores como un «saqueo» a los recursos nacionales.


