
La Falta de Decisiones Estructurales Genera Descontento en el Sector Empresarial
El presidente del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), Iván Dumot, ha señalado que en diversos sectores comienza a manifestarse una creciente insatisfacción hacia el Gobierno, principalmente por la falta de acciones decisivas en relación con el gasto público y las reformas estructurales. Este clima de descontento surge en un contexto electoral, donde la atención de las autoridades parece estar más enfocada en la política que en la gestión económica.
La Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) ha expresado críticas contundentes hacia el Ejecutivo, señalando que la persistencia de privilegios y la ineficiencia en el manejo del gasto público afectan la competitividad del país. Según el gremio, la inacción en estos temas limita no solo el crecimiento económico, sino también el bienestar general de la población.
Dumot subraya la preocupación por cómo el ambiente electoral está distorsionando las decisiones fundamentales que deben tomar tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo. Precisamente, la reforma de la Caja Fiscal, cuya implementación se evaluó recientemente, representó una oportunidad perdida para realizar un reordenamiento significativo del sistema estatal de gasto.
En una reciente reunión con el equipo económico de Feprinco, se discutió la necesidad de elaborar una consultoría que establezca una hoja de ruta clara para abordar el gasto público. Dumot enfatiza que es crucial que el Gobierno no se limite a discursos retóricos, sino que traduzca esas palabras en acciones concretas.
El líder empresarial también advirtió sobre la presión política que ha debilitado el impulso inicial de las reformas propuestas por el Gobierno. Destacó que algunos sectores han perdido la paciencia con las autoridades, citando como ejemplo el Instituto de Previsión Social (IPS), cuya situación provoca frustración en el sector empresarial debido a la falta de cambios.
Finalmente, Dumot abordó aspectos sociales que requieren atención urgente, como la mejora en el sistema de salud y el transporte público. También expuso preocupaciones sobre el programa Hambre Cero, que aunque valorado socialmente, enfrenta problemas de financiamiento que afectan a las empresas proveedoras del Estado, complicando aún más la situación económica.


