La Superintendencia de Salud reveló el hallazgo de graves irregularidades en el procedimiento de mastectomía efectuado el 27 de marzo en el Hospital Ingavi, donde una paciente con cáncer sufrió la extirpación de la mama equivocada. La auditoría identificó deficiencias significativas en la aplicación de los protocolos quirúrgicos exigidos por el Ministerio de Salud Pública.
El informe fue entregado a la paciente, sus representantes legales, el Instituto de Previsión Social (IPS), el Ministerio de Salud y el Ministerio Público, según indicó el superintendente de Salud, doctor Roberto Melgarejo. “Se ha constatado que existieron graves falencias en el procedimiento quirúrgico”, declaró Melgarejo. A pesar de que el proceso diagnóstico previo fue correcto y las indicaciones quirúrgicas adecuadas, los médicos realizaron la cirugía errónea.
La auditoría también evidenció una «manipulación» en el sistema informático del hospital, lo que sugiere un intento de ocultar el error en el historial digital de la paciente. Melgarejo enfatizó que el software presenta serias vulnerabilidades que permiten alterar documentos sensibles de pacientes.
Además, se detectó la falta de adherencia al Protocolo de Cirugía Segura, el cual es de cumplimiento obligatorio en centros asistenciales. El superintendente añadió que algunos de los médicos no aplicaron este protocolo y otros alegaron desconocerlo. Durante la revisión, se obviaron pasos críticos como la «pausa quirúrgica», un momento clave para garantizar la correcta disponibilidad de insumos y la condición del paciente antes del procedimiento.
La auditoría abarca de 12 a 14 personas implicadas, incluidos los médicos que intervinieron en la cirugía y el personal de farmacia, considerando que también se identificaron «descuidos importantes» en la provisión de medicamentos. Con la entrega de estos informes, la responsabilidad sobre las acciones a seguir recae ahora en el IPS y el Ministerio de Salud, quienes deberán evaluar la apertura de sumarios administrativos a los implicados.


