Ayer, antes del partido de la albirroja, el presidente de la República, Santiago Peña, se reunió en Mburuvichá Roga con el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, y el vicepresidente primero, Hugo Meza. Durante el encuentro, se discutieron temas relacionados con «acciones» y «proyectos», aunque también se abordaron cuestiones políticas, principalmente sobre las aspiraciones de Latorre como posible candidato a la vicepresidencia para las elecciones de 2028.
Peña publicó una fotografía del encuentro en sus redes sociales, destacando la importancia del trabajo conjunto con el Poder Legislativo. Según Peña, el gobierno está comprometido a articular esfuerzos para impulsar acciones y proyectos que beneficien a los ciudadanos. Esta reunión se produce apenas días después de otro encuentro entre Peña y Latorre, donde se discutió la agenda legislativa necesaria para el país.
Al ser consultado sobre los temas abordados, Latorre reconoció que se dialogó sobre la situación política nacional e internacional, así como sobre el éxito en las recientes elecciones municipales y la unidad del movimiento colorado. Meza también subrayó que la conversación giró en torno a la evaluación política de cara a las elecciones municipales del 4 de octubre.
En cuanto a las ambiciones electorales de Latorre, aunque no se trataron directamente en la reunión, fuentes del cartismo indicaron que las discusiones sobre su precandidatura a vicepresidente se reanudarán tras las internas. Esto incluye un acuerdo entre diputados y gobernadores cartistas para unificar un solo postulante frente al candidato que se presume respaldado por Horacio Cartes, el ministro de la Vivienda, Juan Carlos Baruja.
Se espera que, después de las elecciones municipales, Latorre y el candidato de los gobernadores, César “Cesarito” Sosa, definan quién apoyará a quién en las futuras elecciones.
Por otro lado, el proyecto de ley que autoriza el pago de intereses por certificados de obras y la emisión de títulos de deuda pública sigue sin alcanzar consenso. La bancada de Meza posee votos clave para la mayoría necesaria, pero el proyecto no convence ni a aliados ni a opositores y aún existen dudas sobre su legitimidad y el monto que implicará, fluctuando entre 40 y 100 millones de dólares. Debido a la falta de acuerdo, su aprobación ha sido postergada por dos semanas.


