Ayer, el Ministerio de Justicia anunció el hallazgo de restos óseos presumiblemente humanos en el Centro Nacional de Prevenidos, antigua Penitenciaría Nacional de Tacumbú, ubicada en Asunción, durante las obras de remodelación que se están realizando en el lugar. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente que los restos sean de origen humano ni cuántas personas podrían estar representadas.
El Ministerio Público ha intervenido para llevar a cabo los análisis forenses iniciales. En una entrevista, el doctor Pablo Lemir, director de Medicina Forense de la institución, detalló los procedimientos necesarios para identificar este tipo de restos y las limitaciones que enfrenta el país en estas investigaciones.
El proceso para la identificación comienza con la elaboración de un «perfil biológico», que permite determinar si los restos son humanos y si pertenecen a uno o varios individuos, así como establecer el sexo, la raza y la edad del fallecido. Estos análisis son realizados por especialistas en antropología y odontología forense.
El doctor Lemir también comentó que el análisis de ADN, habitualmente considerado un último recurso, puede resultar complicado y costoso. La dificultad para aislar el ADN depende del estado en que se encuentren los restos.
Una de las principales dificultades que enfrenta Paraguay es la ausencia de una base de datos genéticos, esencial para facilitar la identificación de restos. Según el doctor Lemir, se necesitaría una ley para su creación. Existen dos tipos de bases de datos que deberían implementarse: una «humanitaria», que compilaría muestras de ADN de familiares de desaparecidos, y otra «criminal», para personas procesadas o condenadas.
Lemir destacó que sin esta ley, el Estado no tiene la obligación de crear y mantener dicha base de datos, lo que limita la inversión en la tecnología necesaria para realizar estos análisis de manera efectiva.


