En el Día del Padre, la historia de Don Guido Rodolfo Gómez Almada brilla como un ejemplo de sacrificio y amor familiar. A sus 65 años, este vendedor ambulante de Pedro Juan Caballero ha dedicado su vida a criar y educar a sus cinco hijos, enfrentando adversidades con resiliencia.
Don Guido valora el papel de un padre como fundamental en la educación de sus hijos, destacando la importancia de inculcar valores como el respeto, la disciplina y el amor familiar. «Hoy mis hijos son todos profesionales; saqué adelante a todos con mucho esfuerzo. Todos tienen vuelo propio y esa es mi mayor satisfacción como papá», afirmó con emoción.
Desde sus comienzos como canillita hasta su trayectoria como vendedor ambulante, Guido ha encontrado en su trabajo la oportunidad de estar cerca de sus hijos. «Cuando volví a la vida de vendedor, pude estar más tiempo con ellos y abrazarlos más», relató sobre su decisión de regresar a las calles.
Sin embargo, la vida no ha estado exenta de desafíos. Don Guido perdió a uno de sus hijos hace 14 años, un golpe que marcó su vida. «Supimos levantarnos en la adversidad, gracias a mis otros hijos; ellos fueron mi motor siempre», recuerda con gratitud.
Además de reflexionar sobre su experiencia personal, Don Guido dejó un consejo a las nuevas generaciones de padres: ser buenos educadores sin recurrir a la violencia, y fomentar la disciplina y el respeto. Su historia es un recordatorio del poder del amor y el compromiso en la crianza de los hijos.


