La creciente ola de denuncias de compradores afectados por la adquisición de celulares y dispositivos electrónicos en comercios de frontera comienza a generar preocupación entre ciudadanos, turistas y autoridades.
Varias personas aseguran haber sido víctimas de una nueva modalidad de engaño comercial que consiste en ofrecer teléfonos celulares de alta gama “nuevos”, en caja y aparentemente lacrados, a precios extremadamente bajos, pero sin garantías ni posibilidad de devolución.
Entre los locales señalados por consumidores aparece la casa comercial denominada Ara Center, ubicada sobre la calle Carlos Antonio López, en pleno centro de Pedro Juan Caballero.
Según los denunciantes, el comercio promociona dispositivos de reconocidas marcas a costos que llegan incluso a la mitad del precio habitual del mercado, atrayendo principalmente a turistas y compradores desprevenidos.
Sin embargo, tras concretar la compra, numerosos clientes habrían detectado graves fallas en los equipos.
Entre los problemas más frecuentes mencionan pantallas táctiles que no responden correctamente, botones de volumen defectuosos, cámaras inutilizables y sistemas operativos inestables que no corresponden a las especificaciones prometidas al momento de la venta.
Algunos afectados también señalaron que los dispositivos no permitían instalar aplicaciones oficiales desde plataformas como Google Play Store o App Store, generando sospechas sobre el verdadero origen y estado de los productos comercializados.
Lo más alarmante para los consumidores es que, una vez detectados los problemas, los comercios presuntamente se negarían a realizar cambios, devoluciones o activar algún tipo de garantía, dejando a los compradores sin solución y con importantes pérdidas económicas.
Esta situación vuelve a poner en debate la necesidad de reforzar los controles sobre determinados locales comerciales dedicados a la venta de electrónicos en la zona fronteriza.
Consumidores exigen una mayor intervención de las autoridades encargadas de velar por los derechos del comprador, solicitando inspecciones rigurosas, verificación de la autenticidad de los productos y sanciones ejemplares contra comerciantes que incurran en prácticas engañosas.
Especialistas recomiendan a la ciudadanía desconfiar de ofertas excesivamente baratas, exigir factura y garantía por escrito, verificar el funcionamiento completo del dispositivo antes de abandonar el local y, en lo posible, acudir únicamente a comercios reconocidos y con respaldo legal.
Las denuncias continúan aumentando y muchos afectados esperan que las instituciones competentes tomen cartas en el asunto antes de que más personas caigan en este tipo de presuntas estafas que dañan la imagen comercial de la frontera y afectan directamente al consumidor.


