14 de junio de 2026 a la – 09:56
El obispo de Caacupé denuncia la indiferencia y el aumento de las adicciones en Paraguay
El obispo Ricardo Valenzuela hizo un llamado urgente durante la misa dominical en la Basílica Santuario, señalando problemas decisivos que aquejan a la sociedad paraguaya, como la violencia, las adicciones y la creciente indiferencia hacia el sufrimiento ajeno.
Durante su homilía, Valenzuela destacó que la forma en que interactuamos diariamente refleja una falta de amor que se traduce en indiferencia y malos tratos físicos. En sus palabras, recordó el pasaje evangélico que habla de Jesús compadeciéndose de las multitudes, una realidad que sigue vigente hoy en día.
El obispo también reflexionó sobre la profunda crisis de valores que atraviesa la sociedad, lamentando el aumento de situaciones de violencia y la escasa empatía hacia el dolor ajeno. En su opinión, esta situación se origina en la incapacidad de los individuos para comprender y reaccionar ante el sufrimiento de los demás.

Un llamado a la acción
Valenzuela hizo hincapié en el impacto devastador de las adicciones, que afectan de manera más severa a los sectores más vulnerables de la sociedad. Se refirió a las personas que, en su búsqueda de soluciones a sus problemas, terminan en caminos erróneos que pudren su dignidad y la de sus familias.
El obispo también cuestionó la noción de que el bienestar material puede proporcionar felicidad. En su opinión, ni el confort, ni el dinero, ni los avances tecnológicos serán suficientes para satisfacer las necesidades más profundas del ser humano.
“A los hombres de hoy no les va a salvar ni el confort, ni el dinero, ni la inteligencia artificial”, declaró Valenzuela, subrayando que la renovación interior basada en el amor y el servicio hacia los demás es lo que verdaderamente puede provocar un cambio positivo.
El mensaje del obispo se extendió a aquellos que desean reconstruir sus vidas después de enfrentar adversidades. Valenzuela enfatizó la necesidad de proporcionar acompañamiento a estas personas, así como crear espacios donde puedan ser escuchadas y valoradas.
Asimismo, instó a la Iglesia a actuar y no permanecer indiferente ante la realidad social. Recordó que la misión cristiana implica acercarse a quienes sufren, sostener a los más vulnerables y brindar esperanza a quienes enfrentan momentos difíciles.
Concluyó su intervención evocando a San Francisco de Asís, quien miraba con compasión a los pobres y excluidos, ejemplificando el reto que enfrenta la sociedad actual, marcada por el individualismo y la deshumanización. Valenzuela instó a los fieles a convertirse en agentes de cambio en sus comunidades, promoviendo el respeto y la ayuda mutua.
“El amor lo vence todo”, afirmó, reiterando que solo una sociedad más humana y solidaria podrá abordar los problemas que afectan a miles de familias en Paraguay.


