
La reciente destitución de Jorge Brítez como director del Instituto de Previsión Social (IPS) ha generado fuertes críticas entre sectores de la oposición, quienes consideran que la decisión del presidente Santiago Peña llega demasiado tarde y refleja una falta de responsabilidad por parte del gobierno en las muertes ocurridas bajo la gestión del exdirector. El diputado Mauricio Espínola, del partido ANR y crítico de la administración actual, enfatizó la complicidad del presidente en la situación crítica de la institución.
Espínola, quien ha denunciado reiteradamente la gestión de Brítez, argumentó que la destitución no cambia el hecho de que Peña lo mantuvo en el cargo durante más de dos años pese a una serie de irregularidades y fallas en el servicio. “La administración de Brítez resultó en un IPS en ruinas, con falta de insumos y pacientes que han perdido la vida esperando tratamientos”, señaló el legislador.
El diputado también expresó su desconfianza en que la llegada de Ricardo Isaías Fretes al cargo cambie la situación, ya que considera que sin una revisión profunda del modelo de gestión impuesto por Peña, cualquier esfuerzo será simplemente un “maquillaje”. “Si Fretes viene a ser más de lo mismo, en seis meses estaremos enfrentando la misma crisis”, advirtió.
Para Espínola, la raíz de los problemas en el IPS radica en el manejo de los fondos jubilatorios, que están centralizados en una sola entidad bancaria, lo que calificó de “criminal”. Sostuvo que esta concentración no solo perjudica a los asegurados, sino que también refleja un tráfico de influencias propio de la administración actual. “Hay que auditar urgentemente la situación y descentralizar los fondos, que actualmente están al servicio de un ‘banco amigo’”, reivindicó.
Finalmente, el legislador insistió en que el cambio de directores no será suficiente si no se lleva a cabo una reforma integral en la estructura del IPS. “Cambiar al presidente del IPS no resuelve nada si no se modifica el modelo que ha demostrado ser fallido”, concluyó Espínola, dejando claro que se requiere una transformación real para evitar que las deficiencias en la atención de salud continúen afectando a miles de ciudadanos.


