Una operación fiscal-policial se llevó a cabo en una pescadería del distrito de Yrybucuá, con el objetivo de verificar la documentación de habilitación del establecimiento. La intervención estuvo a cargo del asistente fiscal Hugo Alberto Báez, perteneciente a la Unidad Especializada de Delitos Contra el Medio Ambiente.
El allanamiento fue ordenado por el juez penal Vicente Coronel Villalba, y se realizó con el apoyo de efectivos de la Comisaría 32ª de Yrybucuá, liderados por el subcomisario Bruno Calastra. El establecimiento, denominado «FRIO PEZ IMPORT – EXPORT», es propiedad de Benjamín Medina Benítez, quien no se encontraba en el lugar durante la operación. El encargado del local, Jorge Medina Caballero, dialogó con los operativos.
El subcomisario Calastra informó que no se encontró ningún documento que autorizara el funcionamiento de la pescadería. La falta de permisos fue un punto crítico, dado que el principal responsable no estaba presente para presentar evidencias de la legalidad del negocio.
Durante la búsqueda, se descubrió un tinglado de aproximadamente 15 por 30 metros, que contenía varias cámaras frigoríficas y una variedad de pescados. Además, se localizó un camión de la marca Nissan y dos camiones Isuzu, destinados al transporte de productos pesqueros.
Se observó también un mensaje intimidante en el portón de acceso al establecimiento, que incluía la imagen de una escopeta y advertía que en ese lugar “no se llama al 911”, señalando las consecuencias de ingresar sin autorización.
El fiscal Juan Daniel Benítez concedió a Benjamín Medina Benítez un plazo de ocho días para presentar toda la documentación requerida ante la Unidad Especializada de Delitos Contra el Medio Ambiente en Santa Rosa del Aguaray.


