Pequeños Agricultores de San Estanislao Impulsan el Cultivo de Rubros Tradicionales
En la región de Santaní, pequeños agricultores están intensificando sus esfuerzos para fortalecer los cultivos de productos tradicionales en un intento por garantizar el sustento de sus familias y satisfacer las demandas del mercado local. La agricultura se ha convertido en la principal fuente de ingresos para muchas familias en esta área rural, donde la actividad económica depende en gran medida de la venta de productos cultivados en diversas fincas.
Entre los cultivos más destacados se encuentran la mandioca, el maíz, el poroto, el maní y la batata. Según testimonios de los propios cultivadores, la superficie de tierras dedicadas a estos rubros ha aumentado significativamente en los últimos cinco años. Sin embargo, los labriegos advierten que la falta de organización y el manejo inadecuado de los cultivos han generado problemas de escasez en múltiples ocasiones.
Dionisio Fernández, un productor de la colonia Defensores del Chaco, enfatizó la necesidad urgente de adoptar un enfoque más coordinado en la labranza. Fernández señaló que esta estrategia no solo busca satisfacer las necesidades de consumo, sino también asegurar un ingreso constante para los hogares de los agricultores.
En este contexto, se destaca la importancia de diversificar los cultivos tradicionales, considerados pilares tanto alimentarios como económicos para las comunidades rurales. «Fortalecer la diversificación es clave para mitigar la escasez de productos», aseguró Fernández, resaltando la relevancia de estos cultivos en la dieta y economía local.
Por su parte, Óscar López, gerente regional de la Dirección de Extensión Agraria (DEAG), informó que técnicos de la institución están apoyando a estos pequeños agricultores. El objetivo es mejorar la calidad y el rendimiento de las siembras, ayudando así a prevenir la falta de productos en el mercado y a fomentar prácticas agrícolas más sostenibles.


