29 de enero de 2026 – 17:56
El barrio San Pablo de Asunción se encuentra en crisis tras el fallido recapado de calles, que no soportó ni un día las lluvias recientes. Los residentes denunciaron que la Municipalidad de Asunción, bajo la dirección del intendente Luis Bello (ANR-HC), no solo incumplió las promesas de calidad en el trabajo, sino que además los materiales fueron insuficientes para reparar las vías afectadas.
Los habitantes de la calle Yvapovo expresaron su frustración luego de que la reciente intervención de recapado realizada por la Municipalidad de Asunción resultara en una situación crítica tras las intensas lluvias. A pesar de que se había anunciado una obra digna de un proyecto llamado Plan 1000, que prometía asfaltar varias calles de la zona, los trabajos concluyeron sin el cumplimiento de las expectativas.
Los problemas comenzaron cuando, tras la finalización de los trabajos el martes, la lluvia del miércoles destruyó parte del asfalto recién colocado en la intersección de Ñeembucú y Yvapovo. Según reportes locales, esta zona, que había sido objeto de reparaciones, quedó intransitable, con el asfalto arrancado por la fuerza del agua.

Además de la destrucción del asfalto, los vecinos destacaron que el compromiso original de asfaltar seis cuadras se redujo a solo tres, lo que ha generado inquietudes sobre la administración de los recursos. Las calles que no fueron atendidas continúan en estado precario, y muchos se preguntan sobre el paradero del material que no se utilizó en las obras.
En un recorrido por la zona, se observó que, a pesar de las promesas de mejora, lugares cruciales como la intersección de Yvapovo y Yuasy’y no recibieron atención, resultando en la acumulación de agua y formación de pozos que complican el tránsito local. La falta de una intervención adecuada en estos puntos críticos está afectando la calidad de vida de los residentes.

Por último, se destaca que otras calles del barrio, como Paraíso, reflejan el deterioro general de la infraestructura. Con cráteres y tramos intransitables, los residentes enfrentan la necesidad de realizar reparaciones costosas para garantizar la accesibilidad en días de lluvia. La situación resalta la urgencia de una respuesta efectiva por parte de las autoridades locales ante las crecientes quejas de la comunidad.
La creciente indignación en el barrio San Pablo hace un llamado a la administración municipal para reevaluar su estrategia y priorizar inversiones en infraestructura necesaria que beneficie a su población.
