Más de 500 residentes de diversos sectores de Foz de Yguazú, Brasil, han formalizado una queja ante el Consulado de Paraguay, denunciando la contaminación sonora procedente del muelle de Presidente Franco. El reclamo incluye firmas de habitantes de áreas como Porto Meira, Vila Portes, el centro urbano y la región de Boicy, así como de complejos habitacionales y condominios.
Los vecinos se quejan de que las molestias son más intensas durante las noches y madrugadas, especialmente los fines de semana. Indican que en un muelle a orillas del río Paraná, del lado paraguayo, se agrupan vehículos con potentes sistemas de sonido que interrumpen el descanso en la otra orilla, donde se encuentran ambas ciudades fronterizas.
Durante una reunión con representantes consulares de Paraguay, los afectados manifestaron su preocupación por la falta de descanso del personal de control aéreo, lo que podría representar riesgos para la seguridad de las operaciones aeronáuticas en la región trinacional, que incluye a Brasil, Paraguay y Argentina.
Roni Temp, presidente del Consejo de Desarrollo Trinacional (Codetri), sugirió que el problema sea tratado de manera conjunta entre los tres países, subrayando que la situación deteriora la calidad de vida de muchas familias en la frontera y que necesita una respuesta coordinada.
Los consules Moisés Quintana e Iván Airaldi recepcionaron el reclamo y confirmaron que será enviado a instancias superiores en Asunción. Además, Luis Fernando Vargas, presidente de la Junta Municipal, se comprometió a abordar el asunto con el intendente Roque Godoy y las autoridades pertinentes para encontrar una solución coordinada.
Este no es un problema nuevo, ya que los vecinos de Presidente Franco, en las cercanías del Puente de la Integración, también han denunciado ruidos molestos originados por equipos de sonido potentes los fines de semana. A principios de julio, la Junta Municipal había enviado notas al director de Policía de Alto Paraná y al fiscal adjunto para solicitar operativos de control en estas áreas conflictivas.
A pesar de que la Policía Nacional implementó un operativo de control en respuesta a las quejas, este no se mantuvo y las denuncias continuaron.


