Se presentaron distintas opiniones respecto al futuro del estatus sanitario de la carne paraguaya.
Carlos Giménez, ministro de Agricultura y Ganadería, señaló que la decisión sobre la vacunación contra la fiebre aftosa debe basarse en criterios técnicos. Según el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), ya existen condiciones para dejar de vacunar al ganado local. Sin embargo, enfatizó que cualquier decisión debe acordarse con los productores, quienes son los principales afectados.
El ministro mencionó que Senacsa sugiere que el estatus sanitario actual podría abrir nuevos mercados, por lo que es crucial dialogar con el sector productivo. Destacó el trabajo conjunto de años que logró consolidar la inmunización del ganado y que ahora permite considerar la suspensión de la vacunación.
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería, mantienen que es recomendable seguir discutiendo y vacunando durante un período prudente para evaluar el proceso. No hay un impacto económico negativo por continuar con la vacunación.
Paraguay sigue siendo competitivo en mercados internacionales bajo el estatus de «país libre de fiebre aftosa con vacunación». Continuar la vacunación no afecta los mercados ya asegurados ni los precios de la carne.
El ministro recalcó que Chile es el principal comprador de carne paraguaya, seguido por Taiwán, Israel, Brasil y Estados Unidos, gracias al actual estatus sanitario. Es crucial proteger tanto este estatus como la población bovina, ya que un brote tendría grandes consecuencias económicas.
El mantenimiento de la vacunación garantiza el posicionamiento internacional de la carne paraguaya. Por el momento, no es prudente dejar de vacunar, ya que esto podría poner en riesgo los mercados y precios alcanzados.
En cuanto al precio de la carne, este ha mejorado debido al incremento de las exportaciones hacia mercados exigentes como Estados Unidos, Canadá e Israel. Sin embargo, los precios internos también han subido, afectando a los consumidores locales.
El ministro también mencionó que la disminución del hato ganadero estuvo relacionada con la caída de precios, pero la tendencia actual al alza genera una perspectiva de estabilidad que incentivará a los productores a retener el ganado y recuperar la población bovina.
El Ministerio de Agricultura está apoyando a los pequeños y medianos productores, que representan una importante parte del stock bovino. A través del Viceministerio de Ganadería, se busca mejorar la genética para acceder a mercados internacionales exigentes, logrando no solo vender en volumen, sino también en calidad, con cortes específicos destinados a países exigentes.