04 de febrero de 2026 – 06:30
Mario Paz Castaing analizó las tensiones regionales reflejadas en los gestos del presidente Lula da Silva y advirtió sobre los riesgos de la fuerte dependencia comercial de Paraguay. Señaló la necesidad de una política exterior “pragmática, orientada a diversificar mercados” sin deteriorar relaciones estratégicas, como la que mantiene con Brasil y otras naciones.
El presidente Lula, en un evento celebrado en Bahía, expresó su preocupación por el crecimiento de agrupaciones de ultraderecha en varios países, mostrando su descontento con ciertas naciones sudamericanas, especialmente Paraguay, que sigue orientaciones del expresidente estadounidense Donald Trump.
El analista internacional Mario Paz Castaing interpretó estos gestos como una señal clara del descontento de Lula, especialmente notorio por su ausencia en la reciente firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea. Castaing subrayó que la crítica del presidente brasileño no solo se dirige hacia Paraguay, sino también hacia Argentina, gobernada por Javier Milei, quien representa una situación política más compleja.
El experto enfatizó que el descontento de Lula se origina más en el ámbito político que en el comercial, asegurando que Brasil seguirá haciendo negocios con Paraguay, su principal socio comercial, dado que la comunidad brasileña en Paraguay es considerablemente significativa.
Refiriéndose a la relación con los socios comerciales, Castaing advirtió sobre la necesidad de manejar los alineamientos de manera estratégica. «Debemos ser conscientes de las diferencias entre nuestros vecinos, manteniendo relaciones comerciales con todos», señaló.
Etapa compleja
En términos de la política exterior de Brasil en el contexto latinoamericano, Castaing describió el actual panorama como complicado, marcado por la creciente influencia de Estados Unidos y cambios geopolíticos en la región. Esta situación, según él, exige que los países del Mercosur reconsideren sus estrategias en un entorno internacional cada vez más competitivo.
Acerca de la dependencia que Paraguay tiene de Brasil, apontó que es difícil cambiar esta realidad. «La presencia brasileña en Paraguay es muy fuerte», afirmó Castaing, sugiriendo que Paraguay debería buscar maneras de diversificar sus mercados y atraer inversiones extranjeras que fomenten su desarrollo.
A pesar de la necesidad de diversificar su economía, Castaing reconoció que la relación con naciones vecinas sigue siendo vital. «Con Argentina tenemos un vínculo cercano, aunque es un país con un enfoque más proteccionista,» afirmó.
Diferencias políticas: existieron
En cuanto a la posibilidad de que las tensiones actuales impacten en las inversiones brasileñas hacia Paraguay, Castaing se mostró optimista. Mencionó que, aunque ha habido diferencias políticas en el pasado, estas no han impedido la cooperación entre ambos países. «Las relaciones han evolucionado a lo largo del tiempo, independientemente de los cambios en las ideologías de los gobiernos,» agregó.
Diversificar mercados
Finalmente, Castaing subrayó la importancia de no mantener una dependencia excesiva de uno o dos mercados, instando a Paraguay a diversificar sus relaciones comerciales. «Es fundamental basar nuestras preferencias en intereses convergentes, no en la dependencia,» concluyó, resaltando la necesidad de establecer alianzas estratégicas que fortalezcan la autonomía económica del país.
