El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo este viernes una conversación telefónica con Dana Bash, destacada presentadora de CNN, en la que abordó diversos temas vinculados a la política exterior y la situación interna de su país. Durante el diálogo, Trump afirmó que la situación militar en Irán está evolucionando de manera más favorable de lo esperado, sin ofrecer detalles adicionales, y adelantó que Cuba será el próximo objetivo en la agenda estadounidense, mencionando la participación del senador Marco Rubio en este asunto.
En relación con Irán, el mandatario reiteró su confianza en una rápida transición en el liderazgo del régimen, comparándolo con el proceso que según él se desarrolla en Venezuela. En este punto, citó a Delcy Rodríguez como un ejemplo de liderazgo efectivo, a pesar de que esta figura forma parte del gobierno chavista que Washington pretende modificar. La estrategia en Venezuela contempla inicialmente la detención de Nicolás Maduro y su esposa, quienes enfrentan cargos penales en Estados Unidos, para luego permitir la continuidad de Rodríguez como presidenta interina.
Durante la llamada, Bash cuestionó a Trump sobre la posibilidad de que el futuro líder iraní sea una figura religiosa. El presidente respondió que no tendría inconveniente en esa condición, siempre y cuando se trate de un dirigente justo que mantenga buenas relaciones con Estados Unidos, Israel y otros países de Oriente Próximo. Enfatizó la necesidad de alianzas sólidas en la región para garantizar la estabilidad.
Además, Trump tocó temas domésticos como las primarias republicanas en Texas para el Senado, donde destacó la competencia entre el senador John Cornyn y el fiscal general Ken Paxton, sin revelar respaldo explícito hacia ninguno. También mencionó los cambios que busca impulsar en las normas electorales de cara a las próximas elecciones legislativas y expresó su preocupación por el aumento en el precio de la gasolina, que alcanzó máximos desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
Tras finalizar la llamada, Trump utilizó su red social Truth para reiterar su postura sobre Irán: rechazó cualquier acuerdo que no implique la rendición incondicional del país y se comprometió a trabajar junto a aliados para reconstruir la economía iraní tras la elección de un nuevo líder. Finalizó su mensaje con un llamado a «hacer a Irán grande de nuevo», utilizando un juego de palabras similar a su conocida frase de campaña.
La entrevista pone de manifiesto la continuidad del enfoque duro de la administración Trump en política exterior, especialmente en relación con Irán y Venezuela, a la vez que refleja las tensiones internas dentro del Partido Republicano y la agenda legislativa del presidente en su segundo mandato. Se espera que en las próximas horas se produzcan más declaraciones oficiales o actualizaciones sobre estos temas.