Crisis en la Asociación de Profesionales para el Desarrollo del Departamento de Amambay
Amambay, Paraguay – La Asociación de Profesionales para el Desarrollo del Departamento de Amambay (APROAM) se encuentra en una encrucijada crítica. Un grupo notable de miembros de su Comisión Directiva ha solicitado urgentemente al presidente Ing. Ulise Arias Bazán la convocatoria de una reunión ordinaria. Este llamado surge en medio de un contexto de aparente inacción por parte de la directiva, lo que ha generado inquietud entre los asociados sobre la transparencia y la participación dentro de la organización.
La situación se ha tornado más compleja tras la negativa de Arias Bazán a recibir formalmente la solicitud de reunión. Sin embargo, el síndico titular, Reverendo Padre Prof. Anibal Azuaga, ha manifestado su compromiso de convocar a los miembros en un plazo de quince días. En la nota presentada, los firmantes destacan la falta de reuniones regulares, lo que infringe los estatutos de APROAM que establecen la periodicidad de estos encuentros.
La ausencia de sesiones ha resultado en la acumulación de temas críticos que requieren atención inmediata, dejando sin resolver cuestiones que son fundamentales para el funcionamiento de la asociación. Esta falta de diálogo interno podría tener repercusiones negativas no solo para APROAM, sino también para la comunidad profesional que representa.
APROAM fue creada con el objetivo de abogar por la creación de la Universidad Nacional del Amambay (UNAM), un proyecto que refleja las aspiraciones de la comunidad local. La inversión de más de 200 millones de guaraníes, aportada por ciudadanos comprometidos, subraya la importancia de establecer una universidad pública que satisfaga las necesidades educativas de la región. Sin embargo, las preocupaciones actuales se centran en la gestión del organismo.
Los miembros de la Comisión Directiva expresan su alarma ante decisiones importantes que se han tomado sin la consulta adecuada a los asociados. Este estilo de liderazgo, que parece centralizar el poder, contradice los principios de participación que deberían regir una asociación profesional. La falta de debate interno podría llevar a decisiones que no reflejen el consenso de la comunidad.
La crisis actual en APROAM pone de manifiesto la necesidad de restablecer el diálogo y la transparencia en la toma de decisiones. La comunidad de Amambay, que ha invertido en la creación de la UNAM, merece un liderazgo que responda a sus expectativas y que fomente una participación activa de todos sus miembros. La convocatoria a reunión es un primer paso hacia la recuperación de la confianza en la gestión institucional.


