El presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, ha denunciado que la deuda acumulada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) con las empresas constructoras ha alcanzado niveles históricos, lo cual está poniendo al sector en una situación crítica. Heisecke indicó que nunca se había registrado una falta de pagos de tal magnitud, lo que ha llevado a la paralización de importantes obras a lo largo del país.
En sus declaraciones, Heisecke subrayó la falta de respuesta del Gobierno ante la crisis, señalando que esto ha generado una presión financiera considerable sobre las empresas constructoras que deben cumplir con sus obligaciones frente a bancos y proveedores. «Denotan que no les interesa o creen que somos multimillonarios», expresó, enfatizando que la realidad económica está llevando a muchas de estas empresas al borde del colapso.

Crisis en la era democrática
El dirigente gremial comparó la situación actual con la crisis económica de 1999 a 2003, cuando Paraguay enfrentó un «default financiero» bajo la presidencia de Luis Ángel González Macchi. En aquel momento, el Estado optó por otorgar bonos a las constructoras para evitar la paralización del sector. «Aquello permitió que las obras siguieran, y ahora, lamentablemente, no vemos una salida similar», manifestó Heisecke.

Recursos no utilizados
Heisecke también cuestionó la existencia de fondos de préstamos multilaterales que se encuentran disponibles pero cuyo uso está restringido por el tope fiscal impuesto por el Gobierno. Anotó que estos recursos generan costos tanto de intereses como de multas por no ejecutarse, a lo que agregó que Paraguay está en una mejor posición financiera internacional mientras las empresas locales sufren por la falta de pagos.
En relación a esto, mencionó que se han planteado propuestas para implementar mecanismos de factoraje, pero hasta el momento no han recibido información válida sobre cómo funcionaría este sistema, lo que acentúa la incertidumbre en el sector. «No hay una solución clara y necesitamos una respuesta urgente», subrayó.

Impacto sobre el empleo
El panorama es alarmante, con estimaciones que sugieren que entre 25,000 y 30,000 trabajadores podrían perder su empleo si la situación se agrava y los atrasos en los pagos continúan. Heisecke afirmó que el declive del empleo en el sector de obras públicas podría quedar oculto por la actividad en la construcción privada, aunque, separando ambos sectores, la disminución del empleo sería evidente.
Adicionalmente, la Asociación Paraguaya de Carreteras (APC) ha expresado su inquietud sobre cómo los atrasos en los pagos afectan a toda la cadena productiva del sector, lo que puede repercutir negativamente en el desarrollo económico y la competitividad del país. La falta de mantenimiento adecuado de la red vial podría resultar en un encarecimiento a futuro de la rehabilitación de carreteras, sumando más retos a la situación actual.


