La Iglesia Madre del Buen Consejo, joya arquitectónica en Ypacaraí
Ubicada en el kilómetro 44 de la Ruta 2 “Mariscal José Félix Estigarribia”, la Iglesia Madre del Buen Consejo se ha convertido en un referente del paisaje paraguayo. Este templo, edificado por los Heraldos del Evangelio, se destaca por su impresionante arquitectura neogótica que se integra de manera armoniosa con el entorno natural, rodeado de vegetación y un tranquilo espejo de agua.
Consagrada a María Santísima bajo la advocación de Nuestra Señora del Buen Consejo, el santuario rememora la devoción surgida en Genazzano, Italia, donde miles de fieles buscan consuelo desde hace más de quinientos años. Esta devoción fue impulsada por João Scognamiglio Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio, quien promovió la construcción de este espacio en señal de gratitud a la Virgen.

El interior de la iglesia sorprende por su belleza y cálida atmósfera. Con una estructura que combina hormigón, yeso y madera, destaca especialmente su techo, decorado con 200.000 estrellas que simbolizan la veneración hacia la Virgen. Las paredes, el suelo y los vitrales llenan el espacio con colores vibrantes, mientras que sus veinte grandes ventanales permiten que la luz natural ilumine el ambiente, creando una experiencia visual única.

Este templo puede acomodar a unos 700 fieles, ofrece tres imponentes torres, siendo la central la más alta, con 58 metros. Desde ahí, las campanas resuenan para convocar a la oración y marcar las celebraciones litúrgicas, llenando el aire con melodías paz en el entorno.

El complejo también alberga una Casa de Formación donde jóvenes aspirantes a los Heraldos del Evangelio se preparan en disciplinas como historia, filosofía, arte y música. Estas áreas de formación aportan a la celebración litúrgica, donde un coro y una orquesta juvenil enriquecen la experiencia espiritual de los asistentes.
Los interesados en visitar la iglesia pueden hacerlo los fines de semana entre las 8:00 y las 15:00 horas, utilizando túnicas que se facilitan en el lugar, asegurando así un ambiente de respeto y recogimiento. La Iglesia Madre del Buen Consejo en Ypacaraí se presenta no solo como una obra arquitectónica, sino como un verdadero refugio donde fe, arte y naturaleza convergen en perfecta armonía.



