
El director de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio de Justicia, Rubén Peña, desmintió las acusaciones sobre el faenamiento de un gato en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo. Esta afirmación surge tras una denuncia realizada por la organización Olfateando Huellas, que había compartido una imagen que aparentemente mostraba a un gato despellejado.
En una conversación con el medio ABC Cardinal, Peña explicó que se ordenó una investigación a cargo del director de la penitenciaría, Jorge Torales. Los resultados de esta indagación revelaron que el animal involucrado no era un gato, sino un conejo.
El director detalló que un interno, quien cría conejos, trajo un ejemplar faenado a la cárcel tras obtener un permiso. Según Peña, la cabeza del conejo ha sido preservada en un refrigerador en la penitenciaría para que veterinarios y otros profesionales puedan corroborar la información.
Peña, además, se refirió al uso de gatos en varias penitenciarías como un método de control de plagas. Afirmó que estos animales son castrados para prevenir la sobrepoblación y reciben cuidados adecuados debido a su utilidad en las instalaciones.
El funcionario expresó su indignación ante las acusaciones de que se estén consumiendo gatos en los recintos penitenciarios, considerándolo un malentendido que puede dañar la imagen de los establecimientos.
La aclaración de Peña busca poner fin a las especulaciones y reafirmar el compromiso del Ministerio de Justicia en la protección y bienestar de los animales dentro de los recintos penitenciarios.




