Familiares de un militar en prisión denuncian falta de atención médica en cárcel de Viñas Cué
Los familiares de Ever Darío Ferreira Aranda, un vicesargento de Infantería encarcelado en Viñas Cué, han interpuesto acusaciones graves por la supuesta falta de atención médica que sufrió su ser querido. Según ellos, el militar comenzó a presentar serios problemas de salud a finales de 2025, deteriorándose rápidamente mientras estaba bajo custodia militar. Actualmente, se encuentra en terapia intensiva en el Hospital Militar tras ser diagnosticado con un tumor en el pulmón.
La hermana del vicesargento, Liz Mariela Ferreira, ha expresado su desesperación al relatar cómo, a pesar de los alarmantes síntomas que presentaba su hermano, los responsables del penal no permitieron su traslado inmediato a un hospital adecuado. “Procuramos demasiadas veces que lo trasladaran, pero supuestamente no sabían de su estado,» mencionó Liz, destacando la angustia familiar ante la evidente falta de atención.
Inicialmente, Ferreira Aranda recibió tratamiento en la cárcel por un cuadro respiratorio que, según los informes, fue tratado como una posible tuberculosis. Sin embargo, esta sospecha fue descartada y su estado siguió empeorando. La familia, con recursos limitados, incluso comenzó a reunir dinero para cubrir los medicamentos necesarios mientras su salud se deterioraba.
El pasado 20 de marzo, el vicesargento finalmente fue admitido en el Hospital Militar, donde se confirmó la presencia de un tumor en el pulmón. Liz Ferreira recuerda que, desde enero, un juzgado había solicitado su atención médica urgente, pero expresó que hubo una negativa inexplicable a su traslado en ese momento crítico.
Ante dicha situación, el general Nicolás Narváez Retamozo, presidente de la Corte Militar, visitó a la familia en el hospital, aunque se mostró sorprendido por la gravedad del caso a pesar del tiempo transcurrido desde que Ferreira Aranda comenzó a enfermar. Liz rechazó cualquier propuesta de asistencia, afirmando que la vida de su hermano no se podía valorar en términos monetarios.
Desde la cárcel militar, se ha desmentido cualquier acusación de negligencia. Un comunicado del Ministerio de Defensa asegura que Ferreira Aranda fue sometido a observaciones periódicas y que todas las solicitudes de tratamiento fueron atendidas como corresponde. La situación ha llevado a la familia a presentar una denuncia ante la oficina de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados y a esperar la intervención de la Fiscalía en este caso.




