
El viceministro de Seguridad Interna, Carlos Benítez, ha culpado a la exdirectora del Departamento Judicial femenino, Nidia Martínez, por la creación de condiciones especiales para Dalia López, acusando que se trató de una «decisión unilateral». Este caso generó un escándalo que se encuentra actualmente bajo investigación, lo que ha llevado a preguntas sobre cómo se evitarán situaciones similares en el futuro.
Durante una reciente comparecencia, Benítez especificó que la decisión de habilitar la llamada celda vip no fue parte de una política institucional y que se logró esclarecer a través de varios encuentros con autoridades de la Policía y de investigación. Como resultado, la exdirectora ya ha sido apartada de su cargo y se encuentra a disposición de Asuntos Internos para enfrentar el proceso correspondiente.
El viceministro destacó que la investigación aún está en curso y que Martínez deberá rendir cuentas por su actuación. Además, anticipó que podría haber sanciones administrativas e incluso derivaciones penales, dependiendo de cómo se desarrolle el análisis del caso. Aunque mencionó que hay sospechas de corrupción, no se han confirmado pruebas de sobornos u otros beneficios indebidos.
Benítez enfatizó que los eventos recientes no reflejan la cultura institucional de la Policía Nacional, destacando que corresponden a una conducta individual que debe ser sancionada. A pesar de la preocupación que generan tales situaciones, subrayó que «ninguna institución está exenta de errores o decisiones incorrectas».
En respuesta a las críticas, el viceministro prometió que se implementarán medidas para mejorar los controles internos, con un enfoque en seleccionar el mejor talento humano y reforzar la supervisión de áreas sensibles. Cualquier irregularidad será sometida a sumarios, y se prevén sanciones severas, incluidas destituciones y procedimientos judiciales para quienes incurran en faltas graves. «Nuestro objetivo es claro: no tolerar este tipo de situaciones», concluyó.







