Deserción masiva de obreros en el sector de la construcción por impagos del Estado en Paraguay
El presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, alertó sobre la salida de al menos 50.000 obreros del sector debido a la millonaria deuda que el Gobierno mantiene con las empresas constructoras. Aunque el gremio no promueve movilizaciones, Heisecke advirtió que no podrá evitar que los trabajadores se organicen para protestar.
Heisecke, quien ha estado advirtiendo desde el año pasado sobre el desajuste entre las obras en ejecución y los desembolsos estatales, expresó su preocupación por la estructura de gastos del Gobierno, que prioriza pagos rígidos en detrimento de proyectos de salud e infraestructura.
El sector de la construcción, que involucra a alrededor de 250.000 personas, afecta indirectamente a cerca de un millón de paraguayos si se consideran los trabajadores y sus familias. A pesar de que el Gobierno ha enfatizado la necesidad de reducir la deuda con el sector farmacéutico, Heisecke subrayó que la situación crítica de la construcción tiene repercusiones importantes para la economía y el bienestar social.

Las dificultades económicas en el sector han llevado a que las empresas constructoras enfrenten tasas de interés más elevadas para obtener financiación, lo que complica aún más su operatividad. Heisecke destacó que la ralentización de las obras podría ir en contra del propio Gobierno, dado que muchos proyectos pendientes de inauguración están en riesgo de atraso.
El ingeniero expresó que es muy probable que los trabajadores se autoconvoquen frente al Ministerio de Obras Públicas (MOPC) para exigir soluciones, en un contexto donde pequeñas empresas están siendo especialmente golpeadas por la falta de pagos. Si la situación persiste, podría haber un aumento en la presión social por parte de los trabajadores del sector.
Heisecke, aunque reconoce los esfuerzos del Gobierno, lamenta la falta de comunicación y el incumplimiento de compromisos, lo que ha llevado a una creciente desilusión dentro del sector. El impacto de las obras públicas en la calidad de vida de los paraguayos, no solo en infraestructura vial, sino también en educación y salud, es significativo. Con las expectativas iniciales de mayores inversiones, el sector se encuentra ahora en una situación adversa, mostrando la desilusión de un gremio que esperaba un aumento en la actividad constructiva.








