
En la conmemoración del Día Mundial de la Salud, diversas organizaciones sociales llevaron a cabo una manifestación frente al Ministerio de Salud para llamar la atención sobre las críticas condiciones del sistema de salud pública. Los manifestantes, agrupados en la Plataforma por el Derecho a la Salud, demandaron respuestas inmediatas a una crisis que describen como un «vaciamiento institucional».
Los asistentes a la protesta denunciaron en un manifiesto que la realidad que millones de ciudadanos enfrentan a diario se traduce en una respuesta contundente: escasez de medicamentos, falta de ambulancias y turnos extensos para la atención médica. Victoria Peralta, integrante de la mencionada plataforma, enfatizó la gravedad de la situación, eludiendo las soluciones efectivas que deberían ser garantizadas por el Estado.
Además, las consecuencias del desabastecimiento se reflejan en el creciente endeudamiento de los pacientes, la interrupción de tratamientos y un sufrimiento palpable al intentar acceder a atención adecuada. Los representantes de la plataforma sostienen que esta ineficacia del sistema no es fortuita; afirman que responde a una estrategia política para justificar la privatización de la atención sanitaria.
Por otra parte, la movilización incluyó críticas directas a María Teresa Barán, ministra de Salud. Los manifestantes cuestionaron su falta de acción frente a las contundentes quejas de la ciudadanía y sugirieron que, en un contexto de responsabilidad, debería renunciar si no puede abordar los problemas de manera efectiva.
“Mientras se nos exige un sacrificio económico, continuamos pagando sueldos elevados y seguros de salud privados», concluyó Peralta, reflejando la frustración de los ciudadanos que se sienten abandonados en la búsqueda de atención médica adecuada.


