
La revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú incluye la necesidad de «bidireccionalidad» energética
El Ing. Daniel Ríos, investigador de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), sostiene que es crucial que las negociaciones sobre el Anexo C del Tratado de Itaipú incorporen la posibilidad de que Paraguay pueda, en momentos críticos, importar energía de Brasil. Según Ríos, esta revisión es esencial ante el creciente consumo interno de electricidad en el país.
Tradicionalmente, Paraguay ha cedido su excedente energético a Brasil debido a su limitado mercado interno. Sin embargo, el ingeniero indica que las proyecciones actuales sugieren que la producción de Itaipú debería alinearse proporcionalmente a la demanda de ambos países, lo que cambiaría el paradigma de la cesión de energía. Esta transformación permitiría a Paraguay considerar una mayor autosuficiencia energética y explorar alternativas de energía renovable.
Con el consumo nacional acercándose al 50% de la participación del país en la hidroeléctrica, surgen interrogantes sobre el futuro energético. Ríos enfatiza que, si bien el objetivo es priorizar fuentes locales de generación, como la solar y pequeñas centrales hidroeléctricas, la integración con el mercado energético regional se vuelve una necesidad para mitigar riesgos.
Actualmente, Brasil es el único país que compensa a Paraguay por la energía cedida. Sin embargo, Ríos advierte que, en un futuro, Paraguay podría requerir energía brasileña si su demanda supera la capacidad de Itaipú. «Es fundamental ajustar el valor de compensación para equilibrar lo que exportamos con lo que eventualmente podríamos importar», destacó el experto.
El análisis de Ríos sugiere que es vital mantener la figura de la cesión de energía como un «comodín» técnico, para asegurar la seguridad energética en casos de eventos climáticos adversos. A su vez, propone habilitar la venta directa de energía al mercado brasileño, lo que permitiría a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) negociar directamente con varios actores del comercio eléctrico en Brasil.
Por último, el investigador considera que las modificaciones necesarias para impulsar estos cambios podrían no requerir una revisión completa del Tratado de Itaipú. Ríos hace hincapié en que existen mecanismos jurídicos como Notas Reversales y acuerdos bilaterales que podrían facilitar la implementación de estas propuestas, avanzando en la “transición hacia la mayoría de edad” energética de Paraguay.


